La cruda realidad educativa del país
Todos coincidimos que la educación en lo académico y en valores, es el camino para lograr el tan anhelado cambio que busca el país; no obstante, cada vez estamos peor en un aspecto que debería ser prioridad para el gobierno nacional.
Esta semana, el Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación (Icfes), publicó los resultados de las pruebas Saber del año 2021, en el que se evidenció ser el más malo de los últimos 7 años, pues de los 500 puntos posibles, el promedio nacional fue de 250, que si se compara con el año 2016, el puntaje promedio fue de 264; Desde entonces, ha venido descendiendo. Esas pruebas que hace el Estado, buscan evaluar el nivel de los estudiantes, las regiones y los establecimientos educativos; de esta forma, además de establecer una media del nivel educativo de colegios a nacional, se puede saber el desempeño individual o grupal con respecto a ese puntaje global.
En ese sentido, las pruebas también sacaron a flote algo que ya se conocía, que la brecha socioeconómica en la que se desarrolla nuestra sociedad, también influye considerablemente en la forma en la que los niños y jóvenes se educan. De hecho, hay una diferencia en promedio de 79 puntos entre el nivel socioeconómico más alto y el más bajo; además, hay regiones como Caribe y Amazonia, donde 9 de cada 10 colegios tienen puntajes por debajo del promedio.
Ahora el tema resulta mas complejo, porque factores como tener internet y computador en la casa tomaron gran relevancia en el proceso formativo durante la pandemia y está directamente relacionado con mejores resultados. Por ejemplo, quienes tienen internet obtuvieron en promedio 34 puntos más que aquellos que no tienen conectividad, de igual manera, quienes tienen computador en casa están 33 puntos por encima de quienes no.
Asi las cosas, todo esto es tan solo una pequeña muestra de la calidad educativa colombiana y que poco o nada se ha avanzado desde el gobierno nacional para definir e implementar una política pública seria. Ya es justo, que la educación sea prioridad para el país, no solo en discursos, sino haciendo un esfuerzo presupuestal que le apueste a la infraestructura de las instituciones educativas publicas sobretodo del sector rural, con profesores capacitados y en donde se le brinden a los estudiantes las herramientas tecnológicas para que puedan tener los las competencias que requiere la realidad del mundo.