¡Esta es nuestra casa y hay que conservarla!
Se realizó una jornada mas del día sin carro, una medida que es criticada por muchos por lo económico pero que tiene unos aspectos de fondo que es importante recordar, sobretodo en lo que al medio ambiente respecta.
Curiosamente, ayer se hizo viral en redes sociales, un video del año 2020 que muestra el reloj del cambio climático instalado en un edificio de Nueva York en conmemoración de la semana del clima; prácticamente es un temporizador, que tiene por objetivo concientizarnos sobre el tiempo de vida que le queda al planeta.
Según los activistas ambientales dueños de la iniciativa, entre los que se encuentra Greta Thunberg, al momento de la puesta en marcha de la cuenta regresiva que fue iniciada el 23 de septiembre de 2020, a nuestro planeta le quedarían: 7 años, 99 días y 18 horas; lo que a la fecha serían un poco mas de 6 años si continuamos con las actuales tasas de emisiones atmosféricas debido a la cantidad de CO2 que aún puede liberarse a la atmósfera, mientras se limita el calentamiento global a 1.5ºC por encima de los niveles preindustriales, sin contar con la inadecuada disposición de los residuos sólidos, arrojar basuras a las fuentes hídricas y la tala indiscriminada de bosques y de especies endémicas.
Algunos todavía se resisten a creer sobre el peligro constante en el que se encuentra nuestro medio ambiente, solo basta con detenerse y analizar las variaciones climáticas que se presentan en regiones como la nuestra, en donde los periodos de invierno o verano cada vez son mas extensos o el continuo derretimiento de los glaciares en los polos.
Sé que este no es un tema que preocupe al grueso de la sociedad, pues se piensa en lo que nos afecta de momento y no en lo que nos puede acabar a largo plazo. Es lógico, que existen situaciones que afectan mas a unos que a otros, pero es que el clima, como sucedió con el covid por ejemplo, nos golpea a todos.
Y no se trata de generar la misma discusión de siempre, en cuanto que debe estar primero o que es lo prioritario; se trata de establecer un equilibrio, en el que todo fluya sin desproporciones. Ya es hora, que asumamos el compromiso de cuidar y preservar nuestros recursos naturales. Que no se convierta, también como siempre, en un debate o una bandera de “X o Y” partido o movimiento político, volviéndolo en algo politiquero; esto nos corresponde a cada uno, porque de nuestra voluntad depende el bienestar del resto. Desde luego debe existir compromiso institucional; que los gobiernos adopten medidas de fondo sobre las grandes industrias, que le apuesten a la pedagogía y a la educación ambiental.
¡Esta es nuestra casa y hay que conservarla!