El obscuro panorama económico
Después de la turbulencia generada por la campaña a la Presidencia de la República, se avecina y a pasos gigantescos, una preocupante recesión económica en la que confluyen varios aspectos que hoy hacen que nuestra moneda tenga una devaluación del 13% tan sólo en el último mes.
Por un lado, ante la inminente recesión económica en Estados Unidos por cuenta de la inflación, en donde, por ejemplo, un galón de gasolina pasó de costar 3.5 a 7 dólares, obligó a nuevas alzas de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal norteamericana que se han traducido en una mayor fortaleza del dólar en los mercados internacionales. Adicional a lo anterior, esto incide proporcionalmente con las perspectivas sobre las actividades productivas y por ende, las economías más ricas del mundo experimentan un deterioro que no solo impacta las divisas sino también la cotización del petróleo.
Cómo si fuera poco, la guerra que se sostiene entre Rusia y Ucrania, ha frenado buena parte de la producción energética de la que se alimenta Europa, lo que también ha encarecido el suministro de gas y electricidad. En lo local, esa guerra también nos golpea, el 42% de la urea que se importa en el país, como insumo esencial para muchos cultivos agrícolas, viene de Rusia y Ucrania, lo que también ha elevado los precios de algunos alimentos.
Por eso, es imperioso que el Gobierno del presidente Petro asuma con mucha prudencia y cautela todos elementos que componen la economía colombiana, pues ante la incertidumbre de lo que sería su gobierno, muchos inversionistas tanto propios como extranjeros contemplan cesar sus operaciones o la inyección de dinero al país.
Las señales que debe enviar el nuevo gobierno deben ser de tranquilidad, seguridad y confianza; no se puede dudar en aspectos esenciales para el sustento de nuestra economía como el petróleo, carbón, o la minería responsable frente al cuidado del medio ambiente. El panorama económico mundial es obscuro y es algo con lo que tendremos que luchar, en consecuencia, tratar de hacer una reforma tributaria, cambiar drásticamente los modelos económicos de los que se respaldan los gastos de la nación y no generar un buen entorno de inversiones, hará que la inflación crezca, el desempleo aumente y se compliquen las condiciones de vida de todos los colombianos.
El Gobierno Petro aun no empieza, pero desde lo económico, el reto es grande.