¿Por qué debe ser debatida la reforma tributaria de Petro?
Inicia la era Petro con anuncios trascendentales para el país en materia económica, social y política. El estilo de gobierno hasta el momento ha sido para muchos acertado y esperanzador.
No obstante, es necesario que los ciudadanos, adeptos o no a la ideología del nuevo mandatario, asuman una postura analítica, crítica cuando sea necesaria y, por supuesto, generosa cuando se requiera.
Un motivo para pensar así, es la reforma tributaria que radicó el nuevo gobierno al día siguiente de su posesión.
Según expertos, esta reforma tiene aspectos muy necesarios, sin embargo,existen otros que finalmente terminarían afectando a las personas con menor capacidad adquisitiva.
Algunas de las razones esgrimidas sobre las posibles afectaciones son: la no preparación del terreno con incentivos para el campo, grabar ítems de la logística de alimentos que terminaría encareciendo los productos así no tengan iva y dejar por fuera de las excepciones a algunos actores involucrados en la producción, y por ende, en el precio de la canasta familiar.
En consecuencia, aunque Petro ha sabido “torear” la clase política tradicional al estilo de Juan Manuel Santos, con un experto en ello como Roy Barreras a la cabeza del Senado, se empieza a despertar uno de los temores de campaña sobre la presidencia de Petro, basado en algo que dejó ver en la Alcaldía de Bogotá y es la carencia gerencial y de prospectiva para alistar el terreno a nivel económico, pedagógico y social.
El argumento de grabar a los más grandes y llevar al país a que se alimente de forma más saludable, seguramente suena lógico, pero algunos economistas afirman que primero se requiere avanzar en la implementación de la reforma agraria y la amortiguación de los costos que afrontarán las empresas que pertenecen a algunas cadenas productivas y logísticas. En ese orden de ideas, el país necesita que desde las regiones también se analice el posible efecto adverso en las finanzas de las familias más vulnerables, en la confianza del consumidor y en las afectaciones colaterales que esto podría ocasionar en toda la cadena productiva del país y en la confianza inversionista que lleva más de diez años con una curva ascendente.
Las decisiones que se tomen en este nuevo gobierno resultan mucho más sensibles toda vez diferentes países afrontan problemas graves de inflación y la probabilidad de una recesión mundial es alta.