Las cosas que solo pasan en Colombia
Muchos colombianos catalogan a nuestro país como el del “sagrado corazón” y con justa razón, porque aquí suceden cosas que no pasarían en cualquier otra parte del mundo; son situaciones que reflejan, por desgracia, que el extremismo político sigue siendo una constante y hace un fuerte eco en la sociedad.
Esta semana, he visto un par de declaraciones de personajes de la vida nacional, que dejan perplejo a cualquiera. Por un lado, lo dicho por el ministro del Interior Alfonso Prada: “debería haber una movilización popular para presionar a quienes se oponen”, refiriéndose a la reforma tributaria; es decir, ¿si no aprueban la reforma tributaria como quiere el gobierno, llaman a movilizaciones? O lo peor, ¿quiénes piensan oponerse por razones técnicas, que las hay, serán declarados enemigos públicos?
Por el otro, está lo dicho en un video por José Félix Lafaurie Presidente de la Federación de Ganaderos, en la que hizo la siguiente propuesta ante una posible invasión a fincas en el Cesar: “Cuídense. Vamos a organizar allá un grupo de ganaderos de reacción solidaria inmediata para que cuando haya perturbación a la propiedad, inmediatamente todo el mundo acuda a apoyar al ganadero afectado”; es decir, ¿le estamos abriendo la puerta a crear un grupo al margen de la ley como en su momento fueron las convivir?, y si la intención es no utilizar armas de fuego, como después complementó el Sr. Lafourie, ¿como piensan defenderse, con palos y machetes?
Ese cuento que tienen algunos sectores políticos y sociales de este país, de seguir incendiando a la población politizando cualquier tema llevándolo a niveles de odio, polarización y de crear resentimiento entre los que piensan diferente, va a terminar peor de lo que estamos. Si continuamos por ese camino, lo he dicho una y otra vez, la violencia, que tanto daño le ha hecho a generaciones enteras, se va a recrudecer y será algo que nos costará mucho superar.
En cuanto al ministro del Interior y al presidente de Fedegán, es necesario que sean sensatos y a su vez aterrizados, que entiendan el rol que desempeñan y que recuerden, que el uno, ya no es de oposición y ahora es representante del Gobierno y nada más y nada menos que Ministro, y el otro, debe entender que ya no es aliado del Gobierno y que esa clase de propuestas pueden dar a entender, lo que efectivamente pasó, que una buena parte de la opinión pública sienta que quiere auspiciar un nuevo grupo armado.
Estas son cosas que solo pasan en Colombia; ¡prudencia por favor!