Sobre el discurso del presidente ante la ONU
El martes anterior, Gustavo Petro hizo a su primera intervención ante la Organización de las Naciones Unidas - ONU -; fue un discurso lírico y poético, que demostró las cualidades oratorias del Presidente y que puso de presente los latentes problemas que tenemos.
Con los mensajes dados por el Presidente en sus palabras, hay muchas cosas por analizar: en primera medida, estoy totalmente de acuerdo en que Colombia, es uno de los países mas bellos y diversos del mundo, no solo por su geografía, también por su gente. Fue valeroso, el hecho de que Petro pusiera en evidencia internacional, que así como nos jactamos de haber nacido en medio de las maravillas que ofrece esta tierra, así mismo somos una sociedad violenta que ha bañado de sangre buena parte de nuestra historia.
Además, hace bien en señalar el presidente, que cuando en el extranjero se habla de la lucha antidrogas y que deben erradicarse los cultivos ilícitos, no se habla de que nosotros somos los que ponemos los muertos. A su vez, es coherente Petro al sostener su propósito de cambiar la política antidrogas y energética, y fue muy enfático en la defensa de la naturaleza, el medio ambiente y los recursos naturales. Hasta ahí muy bien.
No obstante, quedó en el aire, una especie de apología, por decirlo así, hacia la defensa de los cultivos de coca, dándole mucha relevancia a su protección como una mata que hace parte de la selva como pulmón del mundo y que por lo tanto se debe proteger; pero sí se equivoca al establecer, que es la principal causa de deforestación en el país, cuando según el IDEAM en estudio realizado en el año 2021, este es apenas el tercer factor relacionado con la pérdida de los bosques; ya que la mayor razón por la cual se deforestó fue para acaparar tierras, la segunda para desarrollar ganadería extensiva y en el tercer puesto están los cultivos de uso ilícito.
En conclusión, fue un discurso emotivo, que se atrevió a decirle a las grandes potencias y a quienes realmente ostentan el poder en el mundo, que deben replantear sus intereses económicos y darle una mirada a lo que sucede en países como el nuestro; que debe existir un real compromiso hacia el cambio climático y al auspicio de nuevas formas de energía distintas al carbón o el petróleo que afectan de manera directa el medio ambiente.
Quizás, la proclamación de Petro ante la ONU no tenga una gran repercusión internacional, pero aquí sí, y con expectativa espero, como se va desarrollar esa nueva política antidrogas que prácticamente ha dejado a sus anchas a los grupos del narcotráfico y de que manera haremos ese necesaria e incierta transición energética.