Una pobre marcha
Para este lunes en algunas ciudades del país sectores de derecha extrema representados por integrantes del Centro Democrático y el movimiento de Salvación Nacional, marcharán en contra del gobierno de Gustavo Petro.
En Ibagué, un puñado de simpatizantes de las senadoras María Fernanda Cabal, Paloma Valencia y el curioso representante Polo Polo, se están organizando para salir a las calles de la ciudad. Los argumentos de la protesta no son más que acciones politiqueras con fines electorales y con el objetivo de empezar a generar descontento social contra un gobierno que apenas cumple 47 días.
Sobre la oposición y sus acciones creo que son necesarias, son de vital importancia para la democracia y su equilibrio, además, permite observar con claridad y amplitud el contexto político, social y económico del país y de cierta manera vigila las acciones del poder. Nunca como ciudadano estaré en contra de la oposición sea cual fuere su orilla o momento político. Lo que sí critico es las ganas de hacer oposición por hacerla, motivados por revanchismos políticos y sectarismos ideológicos que nublan la oportunidad de ver con exactitud las realidades.
No es posible que los críticos exacerbados por la derrota electoral estén lanzando juicios prematuros de un gobierno que apenas se está acomodando, que apenas fija posturas y encumbra su rumbo. La Reforma Tributaria, es un proyecto que se discute en el Congreso, susceptible a los cambios que surjan de los debates y de las posiciones que asuman en defensa de los ciudadanos los partidos políticos de gobierno y de oposición. Asimismo, la Reforma política, que ya fue aprobada en el primer debate de 7 más que debe surtir por ser un Acto Legislativo, es decir un cambio o reforma en la Constitución.
Creo que este acto desesperado deslegitima de cierta manera la labor de la oposición, evidencia un afán por generar polarización en búsqueda de réditos electorales para los comicios de autoridades locales del año próximo. Por ejemplo, la edición del video del Presidente Petro, en Estado Unidos, en el cual manipularon el audio para hacer parecer al Jefe de Estado como si estuviera en estado de embriaguez, deslegitima en una acción torpe, desproporcionada y hasta ingenua, que refleja las ganas de algunos sectores en desprestigiar a un presidente y su gobierno, que repito, hasta ahora apuntala su gestión.
La pobre marcha del lunes, paga por demás, con buses para movilizar incautos y apoyo de algunos medios de información, es un termómetro que los sectores de oposición quieren calcular para saber cómo están.
Recordemos que los 10 millones de votos de Rodolfo Hernández no son parte de ellos, fueron parte de un fenómeno electoral sui géneris luego de la fundida de Fico Gutiérrez.
Sin duda alguna hay que dar un compás de espera, por lo menos analizar los primeros 100 días y con esa reflexión ejercer una oposición centrada y con los argumentos para hacerla. Sugiero a los amigos de la oposición en Ibagué, tranquilidad, inteligencia y saber manejar los tiempos, para que no queden en ridículo protestando por lo que aún no es, lo que no está y lo que no ha pasado.
Por mi parte, yo no marcho, yo produzco.