Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

Liderazgo Transformacional: la fórmula de la diferenciación en las organizaciones

Las empresas son cimentadas por humanos y la prioridad está en la construcción del liderazgo.
Imagen
Crédito
Suministrada
1 Oct 2022 - 10:41 COT por Ecos del Combeima

Cuenta la leyenda que un Rey de Persia recibió como obsequio dos pichones de halcón y los entregó a su maestro para que los entrenara. Pasados unos meses, el instructor comunicó al Rey, que uno de los halcones estaba perfectamente educado, pero que el otro no se había movido de la rama desde el día de su llegada al palacio. 

El Rey mandó a llamar a curanderos y sanadores, pero nadie pudo hacer volar al ave. Encargó la misión a los miembros de su mesa de sabios, pero nada sucedió. 

Desesperado, el Rey publicó un aviso entre sus súbditos, y, a la mañana siguiente, vio al halcón volando libre y feliz por entre los jardines. Sorprendido y emocionado, el Rey pidió que se presentara ante él la persona que había logrado ese milagro.

En seguida le presentaron a un campesino y el Rey preguntó con impaciencia; ¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago, acaso? En medio de su timidez, el campesino le contestó: “No fue difícil, Su Alteza: solo corté la rama. El pájaro se dio cuenta que tenía alas y comenzó a volar”.

Desde ese momento, el halcón ha volado más alto cada vez y solo se ha detenido para alimentarse y descansar.

¿Sabes qué tienes alas?
¿Sabes qué puedes volar?
¿A qué estas agarrado?
¿De qué no te puedes soltar?
¿Qué está esperando tu rama para romperse?
¿Quién o qué la puede cortar?
¿Cuáles son las razones que hoy te impiden levantar vuelo?

Tal vez te identifiques con este cuento en tu situación personal o tal vez seas un gerente y te estés preguntando qué hacer para lograr que tus colaboradores abandonen la rama y levanten el vuelo hacia la consecución de los objetivos que les has planteado y desarrollen sus potencialidades y se sientan identificados con el propósito de tu organización. 

¿Cuál es la forma de llevar a las empresas a resultados exitosos y sostenidos?   

La mayoría de las veces los directivos de las organizaciones buscan las respuestas a estos interrogantes en los lugares equivocados, empecinados en encontrar las soluciones centrando su atención en el ambiente externo de la organización; orientando sus esfuerzos en generar mejores productos o en bajar costos para competir con precios, olvidando que las empresas son cimentadas por humanos y la prioridad está en la construcción del liderazgo.  

Después de 25 años de experiencia, acompañados de profundos estudios del comportamiento humano y su relación con la productividad, estoy absolutamente convencida de que el rumbo que define el crecimiento de las empresas, así como su capacidad para adaptarse al entorno tiene TODO que ver con el tamaño humano y profesional de los equipos y sobre todo, con la competencia de sus líderes para transformar, impulsar y desarrollar a su gente. 

Si haces la relación con la historia que te conté al principio, te darás cuenta de que el gerente es el Rey, el líder es el campesino y por supuesto, el halcón es el colaborador.  

Pero ¿qué es lo que mueve realmente a un líder? ¿Qué es aquello que lo hace orientarse en su equipo de colaboradores y hacerlos volar hacia objetivos más elevados, generar felicidad al interior de éstos y romper las barreras del crecimiento?  

El secreto es ayudarles a los líderes a levantar ese mismo vuelo y vivir en coherencia con el propósito superior que los mueve y que se alinea perfectamente con los valores y objetivos de la organización que representan. 
Hasta que no desarrollen la conciencia de su auto liderazgo, tus colaboradores seguirán viviendo dentro de una zona de comodidad donde se mueven como único escenario, porque creen que eso es lo único que existe. 
Dentro de esa zona está todo lo que saben y todo aquello en lo que creen; es una jaula de barrotes invisibles en donde viven sus miedos y sus limitaciones. 

En esa zona reina su pasado y su historia; todo lo conocido, lo que es cotidiano y fácil, lo que no exige esfuerzo ni dedicación extra. 

¿Te suena? ¿Te hace sentido que tus colaboradores no den su milla extra ni sobresalgan en su desempeño porque se acomodan en su jaula mental, convencidos de que ésa es su única forma de vivir?

El Liderazgo transformacional logra lo extraordinario y es precisamente, mover a la gente hacia las nuevas posibilidades de crecimiento y expansión. ¿Cómo? Trabajando en lo fundamental, desde la metamorfosis de sus mandatos y creencias hacia el cambio de la mentalidad, planteando nuevos escenarios donde estén dispuestos a correr el riesgo de trabajar en la excelencia personal; decidiendo apostarle al  reto de  transitar por caminos incómodos que aseguran un horizonte diferente; visualizando la meta y trazando planes de acción que los lleven a la realización y el éxito, lejos del conformismo y la resignación, alineados con los objetivos de  expansión y la abundancia que toda organización anhela. 

Te invito a centrar la visión en tus líderes. Son ellos quienes jalonan, retrasan o congelan el crecimiento de las empresas. Son los líderes quienes llevan tatuado el propósito de la compañía y son capaces de transmitirlo a sus equipos y comprometerlos en acciones y resultados o por lo contrario, son quienes promueven  la desconexión y la apatía en la gente. 

Invertir en la real transformación de tus líderes es invertir en el presente y el futuro de tu organización. 

¿Te atreves a imaginar todo lo que podría avanzar tu empresa si estuviera sustentada en Líderes de primer nivel? La pregunta crucial es ¿qué tan dispuesto estás a apostar por la formación de tus líderes y la búsqueda de cielos azules que impulsen su vuelo hacia el logro? Decídete, yo te acompaño y te muestro el camino. 

Para mayor información ingrese a www.genesisprocolombia.com 

Tags:

También te puede interesar estas columnas

Entre candidaturas vacías y ciudadanos resignados, la política dejó de ser construcción colectiva para convertirse en espectáculo de bandos enfrentados.

La reciente decisión del Consejo Nacional Electoral de excluir a Iván Cepeda de la consulta del 8 de marzo ha vuelto a desnudar una de las tantas contradicciones del petrismo: las instituciones son válidas solo cuando deciden a su favor.

Más que escoger candidatos, la consulta del 8 de marzo será un termómetro del liderazgo que los colombianos están dispuestos a respaldar en medio de la polarización y la incertidumbre.

Más que repetir “todos son iguales”, el reto ciudadano es informarse, contrastar propuestas y votar con criterio propio como acto de cuidado hacia la sociedad.

De dar voz a las víctimas del conflicto armado, Hollman Morris pasó a dirigir un sistema de medios públicos cuestionado por favorecer la narrativa política del presidente Petro.

Hoy la situación no solo no mejora, sino que se agrava, y la comercialización del arroz se vuelve cada vez más pesada y más injusta para el agricultor tolimense.

Lo divertido es que, en medio de esta contradicción, las “bodegas” de gobierno salen a cobrar la “magnifica” gestión que está generando el resultado tan maravilloso de una tasa de cambio baja.

¡Lo volvió a hacer! El representante a la Cámara, Gerardo Yepes hace méritos para obtener el título de indisciplinado del año al interior del partido Conservador.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.