Demagogia
He dicho en otros escritos que el ser humano promedio tiene 60.000 pensamientos diarios, en su mayoria repetitivos y negativos. El insumo para los pensamientos es lo que ingresa al cerebro a través de sus sentidos. La interacción de los sentidos con el exterior crea una perspectiva individual, la cual va a determinar el comportamiento del hombre.
A diferencia de otros seres, los humanos tenemos sueños, ilusiones, propósitos y metas. Nos es obligatorio la convivencia. Tenemos la capacidad de sentir amor y odio, alegria y enojo. Tenemos la capacidad de tener sensibilidad hacia nosotros, los demas y lo que nos rodea. Nos embargan las emociones, las sensaciones, y construimos nuestras propias percepciones.
Todo lo que los sentidos perciben quedara almacenado en el cerebro en dos niveles de la mente: Consciente y subconsciente, siendo el inconsciente el responsable de las funciones fisiológicas (respirar, latidos cardiacos, etc). Las actuaciones humanas por lo tanto pueden ser conscientes, y subconscientes.
La famosa caricatura de un sujeto con un angel en un oído y un demonio en el otro, es la representación grafica de nuestra eterna lucha por tener control de nuestra mente, la que finalmente determinará nuestras actuaciones.
Desde la época de Platón y Aristóteles hay evidencia de diversos pensadores intentando darle una definición lógica y argumentación teórica a la sensibilidad humana. Ese sentir indescriptible en el pecho que se vuelve motor de nuestras acciones, pasiones, y que es individual pero puede tener rasgos colectivos. Dominar la sensibilidad humana permite controlar la voluntad humana. La sensibilidad puede ser manipulada con información consciente o subconsciente; las ciencias del marketing y la publicidad han invertido grandes cantidades para lograr éste objetivo; la mejor forma de lograr un éxito en ventas es despertando sensibilidades con significantes vacíos. “PAZ”: definida de forma diferente por casi todos los humanos, es un sentir y un querer de todos los seres humanos. Aldous Huxley, el autor de “Brave new world” caracterizó la publicidad “como la capacidad de sentir, interpretar (..) y poner los latidos del corazón de un negocio en los medios de comunicación”.
Al igual que la “paz”, todos anhelan el “bien” y aborrecen el “mal”. Sin embargo “bien” o “mal” puede tener tantas definiciones como humanos sobre la tierra, y para muchos los limites entre el bien y el mal no estan bien definidos.
La demagogia del griego demos (pueblo) y agus (dirigir), es una estrategia para conseguir el poder politico que consiste en apelar a prejuicios, emociones, miedos y esperanzas del público para ganar apoyo popular. Es la forma de manipular la mente humana para manejar voluntades. Aristóteles afirma que la demagogia es la forma de gobierno que deriva de la degradación y corrupción de la democracia.
No en vano cada vez es mas frecuente encontrarse con gobernantes y candidatos apelando a la sensibilidad humana para lograr réditos electorales. Se ven en hipócritas fotos alzando niños, adoptando perros, abrazando ancianos, cenando con pobres y protegiendo bosques; sin embargo los indicadores de sus gestiones no muestran avances en pobreza global, desnutrición infantil, protección animal ni ambiental. Lo que si es evidente es el incremento de su patrimonio y poder politico. Adolfo Hitler decia amar los perros al tiempo que asesinaba siete millones de judios.
Pero no solo los gobernantes y candidatos son demagogos e hipócritas; los colombianos gastan en mascotas 6 billones de pesos anuales mientras las cifras de desnutrición infantil y pobreza aumentan y los ancianos viven en condiciones miserables; eso si, estan afanados en mostrarse felices y orgullosos en sus redes sociales como grandes defensores de perros abandonados y causas “humanistas”.
En nuestra ciudad Ibague, conozco una obra social que vive de la caridad, da amor, alimentación, vivienda y estudio a niñas procedentes de hogares en extremas condiciones de pobreza. Obras como ésa y tal vez otras de iguales intenciones no interesan a gobernantes, candidatos ni ciudadanos por que todos estan ocupados en causas “sociales”.
Teresa de Jesús, conocida como Santa Teresa, definió a la mente como “la loca de la casa”. Si no manejas tu mente, ella te maneja, u otro te la maneja, y casi siempre se empelicula. En nuestra era tecnológica estamos rodeados de infinita información basura. Somos nosotros de forma individual quienes decidimos la informacion que llevaremos a nuestro cerebro y sobre la cual se cimienta el pensar, sentir y actuar.
Los que creemos en Jesus, conocemos la escala de valores que Él nos enseña: Amar a Dios por encima de todas las cosas, y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos; siendo esas dos indicaciones el pilar que debe determinar nuestra voluntad.
Cuando una casa no tiene buenos cimientos fácilmente caerá. Igual sucede con nosotros cuando nos cimentamos sobre bases inestables. Seremos fácilmente influenciables y manipulables. Nos volvemos reales torpes e inútiles serviles.