Alerta Ibagué, las cuentas claras y el chocolate espeso
Las alertas que se generan dese este espacio de opinión con ánimo constructivo sobre las finanzas municipales de la capital del departamento, se hacen con miras a que el próximo alcalde de Ibagué, se anticipe para sortear los retos económicos de este ente territorial. Para algunos analistas el momento sería muy similar al que debió sortear la alcaldesa Carmen Inés Cruz, cuando recibió la ciudad endeudada y sin mayor margen de maniobrabilidad para realizar inversiones en temas de infraestructura, educación, salud, entre otros.
Vale la pena precisar que el elevado nivel de endeudamiento del municipio hoy, quizá el más alto en la historia de Ibagué, está comprometiendo rentas propias (predial, industria y comercio y sobretasa a la gasolina) por 10 años, incluidos tres de gracia a capital. De la deuda que ha contraído la actual administración, solo se han pagado intereses y el capital entero lo tendrá que asumir el siguiente gobierno, así mismo se manifiesta que el próximo alcalde podrá solicitar un re-perfilamiento, o mejor dicho refinanciación de la deuda, lo que implica una nueva negociación con las entidades financieras acreedoras, que al incrementar nuevamente plazos y ante el mayor endeudamiento de Ibagué, implicaría, si es que se aprueban todas la refinanciaciones, tasas de interés más altas por los mismos créditos actuales, como sucede en todo proceso de refinanciación, sin contar como la habíamos mencionado en su momento que la (DTF) unidad de medida de los créditos a tasa variable está en su nivel más alto de los últimos 15 años por consiguiente que por ese solo hecho ya se están pagando muchos más intereses que los presupuestados.
Funcionarios y asesores le han indicado al señor alcalde de Ibagué, que las entidades territoriales ya podrían endeudarse hasta el 100% de su capacidad de pago, en ese sentido es importante precisar que esa medida solo fue autorizada en el decreto 678 de 2020, por efectos de la emergencia económica suscitada por la pandemia Covid-19 y solamente aplicable para las vigencias 2020 y 2021, de tal manera que la misma no aplica para los años presupuestales siguientes y obviamente tampoco para la próxima administración, por lo que reitero, ya se llegó a los límites de endeudamiento para el municipio de Ibagué, cabe destacar que de nueva cuenta las normatividades exigidas por la Ley 358 de 1997 para el endeudamiento de entes territoriales está vigente y recordar que la misma se creó en su momento, porque municipios y departamentos previo a la creación de esa ley, se habían vuelto financieramente inviables y habían llegado a techos de endeudamiento del 100% o más, por lo que el gobierno central en ese momento debió crear la normatividad para regular el crédito publico.
Sumado a lo anterior el burgomaestre expresa que le queda a la siguiente administración, la herramienta de la contribución de valorización, para lo cual el alcalde de turno, deberá expresar con claridad el tipo de obra de infraestructura que planea adelantar y surtir las etapas de (pre factibilidad, decretacion, factibilidad, distribución, ejecución, recaudo, balance final y liquidación), proceso que en términos reales podría desarrollarse en no menos de 4 años hasta obtener algún tipo de resultados.
Ahora bien, el catastro multipropósito del cual actualmente dispone el municipio como gestor catastral, instrumento que ya estaría habilitado para efectuar actualizaciones catastrales dinámicas, no implica que vaya a operar inmediatamente para solucionar los problemas financieros del periodo 2024 – 2027, pues se deben realizar gestiones administrativas y operativas para que dicho instrumento preste los servicios catastrales y así pueda generar ingresos para Ibagué. No es tan fácil como parece, requiere de bastante trabajo y organización como lo vienen haciendo otros gestores catastrales en el país.
De tal manera que ante esta evidente y cruda realidad hay que hablarles a los ibaguereños con las cartas sobre la mesa, especialmente a quienes aspiran a cargos de elección popular (alcaldía y concejo), las cifras y cuentas deben ser claras para entender el panorama fiscal de Ibagué y así permitir que el debate político permita proponer medidas gerenciales y estrategias financieras que garanticen el desarrollo de ciudad y la calidad de vida de los ciudadanos.