¿Cómo influirá el factor económico en la contienda electoral del 2023?
Tampoco se trata de una influencia condicionante, pero que sí empieza a dominar algunos factores psicosociales del electorado. ¿Por qué razón? Existen muchas, pero la más próxima está en el cambio de roles de las audiencias. Al perder el control del mensaje, se pierde fácilmente el control de la influencia.
Para la política tradicional quizás, esta afirmación, suene un poco extraña porque las estrategias normalmente giran en torno al capital de los “barones políticos”, el desgaste de los gobernantes actuales y las negociaciones no oficiales.
¿Entonces qué hacer?
Depende. Si hablamos de economía, el panorama de una campaña a Presidencia es distinto frente a una gobernación, pero no desde lo demográfico. El factor económico que, aparentemente, depende del gobierno nacional empieza a ser influyente en los impulsores de las campañas regionales, por los nuevos modelos económicos en los cuales están inmersos ciudadanos de todo el mundo.
Por ejemplo, que el Fondo Monetario Internacional (FMI), haya rebajado el pronóstico de crecimiento económico de Colombia a 2,2% para el 2023, más que un mensaje de afán, las campañas tendrán que saber traducir estos insights en una sofisticada estrategia de comunicación que trascienda los esquemas tradicionales.
El Banco de la República proyecta que la inflación se situará en el 11,3 %, pero los pronunciamientos coyunturales, lo único que logran es mostrar al candidato como oportunista o poco técnico.
Ganar una campaña no tiene fórmula exacta y cada vez se escucha con mayor fuerza la expresión “nadie tiene nada ganado”. Lo más importante hoy, frente a la complejidad del triunfo, es entender para luego diseñar.