¿Todo está dicho para la contienda electoral en el Tolima?
La victoria de una campaña política ya no contempla el comportamiento tradicional en comunicación. Solo basta con analizar a los más recientes “outsiders” de la política colombiana para ver que, incluso con menos presupuesto, candidatos con un ADN propio tienen mayor visibilidad y éxito que quienes invierten grandes sumas en sus estrategias.
Las maquinarias políticas, famosas por su alto grado de efectividad, han entrado en crisis y los líderes comunales ya no son una única respuesta al trabajo de campo. Normalmente, por el afán de atribuir resultados, la campaña de un candidato oficial suele generar mayor asociación de lo negativo porque la metodología de aplicación es la misma.
Así mismo, existen otras prácticas tradicionales como las banderas temáticas, los hostigamientos a las administraciones actuales y gigantes exposiciones mediáticas “sin color ni sabor” que terminan haciéndolos ver como políticos del montón.
A pocos días de iniciar un 2023 decisivo para las regiones a nivel político, las campañas están ansiosas y las decisiones que tomen sobre el inicio de sus estrategias, marcarán el camino del éxito o del fracaso electoral.
En ese orden de ideas, más allá de altas exposiciones, las audiencias esperan: narrativas acordes a las regiones, campañas atractivas, nuevas formas de comunicar, candidatos con discursos menos impostados y debates sobre las ideas que son de su interés.