Ibagué, motivos para celebrar caminos de esperanza
Muchas veces los problemas y las dificultades que tiene nuestra amada Ibagué, nos impiden ver las cosas en positivo; lamentablemente las noticias que irradian algunos medios de comunicación, generalmente son negativas, dejamos de ver, entender y aprovechar semejante potencial que nos rodea y se nos olvidan las bendiciones con las que aun contamos: un paisaje y entorno ambiental únicos, nuestra idiosincrasia, cultura ancestral y el espíritu guerrero que nos caracteriza.
Tenemos una situación geográfica envidiable, especialmente por el tamaño del territorio, ventaja comparativa poco aprovechada, una diversidad de climas no solo en todo el Tolima, sino en la misma Ibagué, que pasa de la calidez de la meseta, hasta los climas templados y agradables en el Cañón del Combeima, hasta llegar a las zonas de paramo y el nevado del Tolima; contamos con una diversidad gastronómica, no solo asociada a los más deliciosos tamales y lechona tolimense, sino también a la amplia gama de restaurantes de todo tipo que a lo largo y ancho de la capital del Tolima, nos brindan los mejores platos con la más agradable atención, una oferta hotelera de alta calidad, así como una amplia parrilla de establecimientos nocturnos con todos los ambientes y estilos en los que locales y visitantes podrán disfrutar de las mejores rumbas del país. A diferencia de lo que el bogotano tradicional tiene que hacer para buscar sitios de recreo y naturaleza fuera de la caótica capital del país, Ibagué cuenta con una gran diversidad de centros recreacionales dentro y fuera del perímetro urbano, así como una creciente oferta de productos y servicios turísticos de altísimo valor que hacen de Ibagué un destino de oro.
Las actividades folclóricas, por ejemplo, expresan lomejor del sentir tolimense, espacio en el que se recibe con especial generosidad a todos los turistas que nos visitan. La agenda turística y cultural, de eventos deportivos, ferias, congresos y convenciones se ha convertido sin marcha atrás, en la principal vocación económica para la ciudad. Es una obligación con los ciudadanos, especialmente con niños y jóvenes, desarrollar económicamente a Ibagué para garantizar un futuro próspero, o sí o sí, debemos tener un aeropuerto internacional, un conjunto de centros de eventos y convenciones, así como una mayor infraestructura hotelera de clase mundial.
En cuanto a oferta educativa, hace menos de 20 años existían solo dos posibilidades de educación superior y muchos debían por necesidad ir a otras ciudades para desarrollar sus estudios universitarios, ahora por el contrario se cuenta con un enorme abanico de ofertas educativas (además, educación gratuita gracias al inmenso esfuerzo del gobierno departamental), brindado por las importantes universidades de la región, obviamente sin contar con nuestro conservatorio insigne, pilar en el país a nivel de centros de formación musical.
La oferta comercial es variada gracias a la presencia de importantes centros comerciales y grandes superficies que hacen de Ibagué un potencial centro de servicios, inversión y negocios. Solo falta articular las acciones entre los sectores público, privado, gremios y academia.
La implementación del sistema estratégico de transporte es una oportunidad para cambiarle la cara a la ciudad, descongestionar y dinamizar el transporte público local es una imperiosa necesidad que además permitirá ampliar la visión de ciudad y mejorar la autoestima de los ibaguereños.
Por esto y por mucho más, tenemos razones de peso para pensar que, en Ibagué, hay luz en el camino, la pujanza para salir adelante y el orgullo de ser tolimenses debe ser prenda de garantía para construir el futuro de las nuevas generaciones con una visión de grandeza y esperanza.