El poder de la soberbia
Basta con analizar la más reciente declaración de nuestra vicepresidenta Francia Márquez; quien al preguntársele sobre los desplazamientos que hace en helicóptero hacia su vivienda en Cali respondió: ¡lo seguiré haciendo, de malas!
Siempre he insistido, que “botarle corriente” a esa clase de trivialidades distrae nuestra atención sobre las cosas importantes que están sucediendo en el país; no obstante, lo que dice la vicepresidenta denota un claro desconocimiento de lo que significa ser un empleado del Estado y el poder que reviste su cargo. Hay que recordar, que el vicepresidente tiene, al igual que el presidente, una casa que es paga con nuestros impuestos, que sin lugar a dudas debe contar con todas las comodidades necesarias. De hecho, iniciando el gobierno, hubo un escándalo por los sobrecostos en los elementos de que equipaban la casa, que incluía hasta plumones de ganso.
Por eso resulta inconcebible que la Sra. Márquez, teniendo residencia en Bogotá, en donde se centra el poder político y debería realizar las labores para las cuales que fue elegida; decida utilizar un helicóptero al servicio de la Policía para ir regularmente a su vivienda en Cali. Según el director de la Policía Nacional, una hora de vuelo del helicóptero en donde se transporta la vicepresidenta puede costar 2,6 millones de pesos, aunque el valor puede variar dependiendo del número de personas y la carga que se lleve. Adicionalmente, el general ha informado que se han realizado ocho vuelos desde que la señora vicepresidenta asumió su cargo y que “nos cuestan” 20,8 millones de pesos.
Se supone que una de las razones por las que la mayoría de los colombianos eligieron al Gobierno Petro, fue la promesa de reducir los altos costos del estado y la brecha de pobreza e inequidad que existe. Gastarse lo equivalente a dos salarios mínimos mensuales en una hora de vuelo, no es precisamente un acto de austeridad. ¿Qué estarán pensando sus electores? ¡Muy soberbia nuestra vicepresidenta!
NOTA: Hablando de trivialidades, no le sigamos prestando atención a las cortinas de humo que ha tendido este gobierno con temas como: la traída de Aída Merlano desde Venezuela o las directas/indirectas entre los presidentes Petro y Bukele; pues buscan distraernos del gran lío en el que están metidos por cuenta del origen de las grandes cantidades de dinero que ha recibido Nicolás Petro y lo que eso significa para la Ley de sometimiento que quiere hacer aprobar el presidente.