La reforma laboral, una bomba al empleo y a la formalización
De acuerdo a cifras del DANE, el 78% del empleo generado en Colombia es gracias a las mypymes (Micros, pequeñas y medianas empresas) las cuales aportan el 40% del PIB, por lo tanto el efecto de la reforma laboral tendrá un impacto significativo para este grupo de compañías. Y es que se estima que el incremento en los costos de contratación podrían aumentarse en un 35-40% sin incluir el aumento vía inflación. Imaginen por ejemplo, un restaurante de 10 empleados cuya nómina al mes cuesta aproximadamente $19.000.000 de pesos. Con la reforma laboral este mismo restaurante deberá pagar $26.000.000, un golpe mortal para su sostenibilidad dando vía libre a su cierre y por consecuencia, despidos.
El panorama es preocupante. De acuerdo a FENALCO, el 55% de los empresarios están pensando en tomar acciones de ajustes de reducción de nómina, mientras que un 27% descartaría nuevas contrataciones. Se pronostica que al mediano plazo el efecto de la reforma laboral sea incrementar el desempleo en unas 400.000 personas (aproximadamente un 2%), con base a proyecciones de la ANDI.
¿Y qué pasará con el emprendimiento?
Será un desincentivo, puesto que esta no solo aumenta los costos de contratación, sino que además merma la productividad, dado que en unos de sus artículos hace énfasis en que las empresas deberán pedir permiso al Estado en procesos de automatización, algo que va en total contravía de la innovación y creatividad. Adicional impide la flexibilidad laboral, generando que muchas Startups dejen de funcionar.
Por otra parte, no hay ningún incentivo para la generación de empleo joven. De acuerdo al DANE, se estima que el desempleo juvenil en Colombia está en el 18%, y la cantidad de NI-NIS (jovenes que ni estudian ni trabajan) es del 27,5%, uno de los más altos en el mundo.
Con una tasa de desempleo que para enero de 2023 según el DANE, se encuentra en 13,7% y una informalidad de más del 58% , este proyecto de ley se debería enfocar principalmente en generar empleos y disminuir la informalidad, pues resulta preocupante que tan solo el 4% de las propuestas de la Misión de Empleo fueran tomadas en cuenta.
Colombia necesita de una reforma laboral, pero esta debe ser una reforma inicialmente concertada por todos los actores y que benefice a todo un país. Es importante que el gobierno del presidente Gustavo Petro sea consciente que un país crece cuando se desarrolla económicamente, cuando hay más fuentes de empleo que permitan jalonar el crecimiento de toda una nación.
En conclusión, necesitamos una reforma laboral que incentive a la generación de nuevos puestos de trabajo, que incentive la productividad y la competitividad, y no todo lo contrario.