El desempleo en Colombia baja mientras en Ibagué sigue subiendo
Colombia alcanzó en febrero de 2023 la cifra de 22´233.000 personas ocupadas, 552.000 más que el mismo periodo 2022 según el DANE, y una tasa de desempleo de 11,4%, mucho más baja que el 12,9% registrada en ese periodo del año 2022. Y también menor a la tasa de desempleo del 13,7% registrada el pasado mes de enero.
Ibagué por el contrario había registrado el pasado mes de enero una tasa de desempleo del 17,7%, cediendo de paso y de manera temporal el deshonroso segundo lugar a Riohacha; pero este mes, con un incremento adicional del 1,6 % retomó el segundo puesto en el ranking nacional en materia de desempleo, con un 19,3%.
Es que en Ibagué se está acabando el trabajo formal y también el informal, pues el pasado mes de enero, de una fuerza laboral de 225.000 personas, 39.800 estaban buscando trabajo, y hoy a tan solo en un mes, ya son más de 43.000 ibaguereños los que andan buscando empleo.
Para el caso de la informalidad en Ibagué, son más de 70.000 familias las que dependen de esas unidades productivas de subsistencia y supervivencia, que también están desapareciendo; y no es que hayan migrado a la formalidad, pues esa formalidad laboral, también viene decreciendo.
Algunos funcionarios de la administración municipal resaltan la disminución de esa informalidad como una apuesta de la actual administración, tratando de opacar luchas perdidas en materia de generación de nuevo empleo. Parece absurdo, pero así es, celebran esto como si fuese un triunfo, pero es que en Ibagué ya no prospera ni la informalidad. Otra cosa fuera si la disminución de esa informalidad se reflejara en nuevos empleos formales, como viene sucediendo en el país, donde la informalidad bajó del 59,6% al 58,4%, pero la ocupación formal si se incrementó en porcentajes similares y equivalentes.
Si en Ibagué la disminución de la informalidad fuera fruto de una política pública o una estrategia local, se vería reflejada en nuevas ocupaciones y menor desempleo; pero aquí no se está generando empleo, y muy por el contrario la expectativas para generarlo por parte del sector empresarial local es cero, tampoco está llegando la industria o las nuevas empresas, y no llegarán si la ciudad no se prepara para ello, si no genera condiciones por lo menos similares a las ciudades intermedias mas cercanas, sino se avanza en cobertura y calidad de servicios públicos y sino se revisa y ajusta el acuerdo de incentivos económicos en ICA y Predial para que impacte como estaba previsto. Grave, gravísimo que no se esté generando por lo menos expectativas al empresariado local, que bajo las condiciones actuales de la ciudad, seguirá estático, y excepcionalmente algunos sectores como el de la confección, por ejemplo, que goza de una coyuntura especial gracias incremento de los aranceles en materia de importación de prendas de vestir, no encuentra recurso humano capacitado, ni escuelas, ni condiciones para hacerlo.
En Ibagué la falta de gerencia pública, la incertidumbre generalizada y tanta politiquería, nos ha prolongado un desequilibrio económico tal, que no permite la generación de los nuevos empleos que efectivamente necesita la ciudad. Es que según el Centro de Estudios Regionales del Banco de la República, durante los años 2.002 al 2.013 Ibagué dejó de generar por lo menos 13.700 nuevos empleos como consecuencia del poco crecimiento económico, que estuvo por debajo de las 13 ciudades intermedias del país, donde tendría que haber generado en ese periodo de tiempo 72.600 nuevos puestos de trabajo tan solo para estar a la par de las otras 13 capitales, pero creó tan solo 58.900 nuevos empleos. Ya para el 2.021 tendría que haber generado 96.500 empleos en condiciones de crecimiento económico normal, pero la ciudad creó solo 77.000; de tal manera, que se dejaron de crear en los últimos 20 años, cerca de 20.000 nuevos empleos, explicando el porque Ibagué se ha mantenido 5, 6 y hasta 7 puntos porcentuales por encima de la media nacional en materia de desempleo.
20.000 son los empleos que Ibagué, como un todo, ¨tiene¨ que entrar a recuperar en los próximos 4 años, si efectivamente quiere regresar por los caminos de la prosperidad y el equilibrio social.