Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

Regiones Ricas, Poblaciones Pobres

Chocó, Guajira y Tolima, son hoy protagonistas por ser los departamentos que se rotan mes a mes, el podio de los malos indicadores en Colombia. Son el top 3 en el índice de miseria, y sus capitales Quibdó, Riohacha e Ibagué, también lo son en materia de desempleo, analfabetismo, informalidad, saneamiento básico, etc. 
Imagen
Crédito
Javier Pérez / Ecos del Combeima
9 Abr 2023 - 8:39 COT por Ecos del Combeima

Regiones ricas y poblaciones pobres. Contraste entre riqueza y miseria que parece conjugarse en estos tres departamentos por cuenta de la politiquería como el común denominador, y todo lo que ello implica. Tres departamentos que comparten circunstancias muy parecidas, y que las hacen acreedoras de análisis, señalamientos e insulsos debates. 

Ciego, por ejemplo, quien no dimensiona la riqueza del Chocó como único departamento con costas en los dos océanos, donde su biodiversidad tropical está impregnada en selvas, cuencas y playas, y donde probablemente sea la región del planeta que más lluvia recibe en un periodo determinado de tiempo; además, con la mayor riqueza subregional de especies conocidas, con 8.524 de flora. Aporta más del 60% de la madera que produce el país y cuenta con inmensos yacimientos de oro, plata y platino.

Para el caso de la Guajira, solo basta mencionar que suministra cerca del 66% del gas de Colombia y que la explotación del carbón ha sido por décadas intensa, con las operaciones mineras a cielo abierto más grande del mundo, y que el 70% de la producción de sal en Colombia está allí, en Manaure. Que es una región igualmente productora y exportadora de banano y otros alimentos. Sus condiciones de región la hacen privilegiada, sin contar el acervo cultural guajiro como patrimonio nacional.

La imponente naturaleza tolimense, su riqueza hídrica y su ascendencia agroalimentaria, hacen del Tolima un departamento único e indispensable para la seguridad alimentaria nacional y especialmente del Distrito Capital; pero además, que su inmejorable ubicación geográfica estratégica lo hace indispensable para atender logísticamente toda la región central del país.

Y en contraste con tanta riqueza regional, está la dificultad económica de su pueblo, de sus habitantes, que parece infinita y perpetua. Indicadores de miseria que no ceden y que al parecer se agudiza con el tiempo, cuando por ejemplo la miseria acosa al Chocó con un 31,8%, a la Guajira con un 31,7% y al Tolima con un 30,6%,  top 3 que  parece una mentira, pero que según libertank, ahí estamos haciendo parte del ¨podio de los excluidos¨; pero podríamos continuar resaltando posiciones no privilegiadas como  el ranking nacional de analfabetismo liderado esta vez por la Guajira con el 14,16%, el  Chocó con el 13,14%  y  ya un poco más atrás, el Tolima con el 9,3%.

Sus capitales de departamento, tienen igualmente su propia agonía y se rotan el 1,2,3 del podio nacional de desempleo cuyo ranking está liderado por Quibdó con 30,1%, Ibagué en segundo lugar con 19,3% y Riohacha tercero con 17,9%; el mes pasado fueron los mismo tres y el antepasado igual, y así viene sucediendo por largos periodos de tiempo, y nadie hace nada, se considera solo un inconveniente. Para estas regiones, más que una dificultad es un problema sistémico, que reiteradamente las afecta; donde pareciera no existir esperanza ni remedio para resolverlo. Ciclos que no se cierran y voluntades que no aparecen, grave situación de abandono, corrupción y desidia estatal, que continúa tatuada en nuestras regiones, desanimando su gente, quitándoles el aliento, haciéndolas pesimistas y lastimando su orgullo patrio. 

No puede ser que el Chocó, Guajira y Tolima continúen siendo los departamentos excluidos, donde se refugia el Karma del desempleo, la miseria, la informalidad y el analfabetismo; donde no se ve resultado alguno, en materia de saneamiento básico en sus comunidades, avances en el mantenimiento de vías terciarias, solución al desempleo, ni estrategias para el fortalecimiento económico regional.
 
¿Que ha pasado con nuestra dirigencia?, no entendemos como la población permanece indiferente ante tanta desidia estatal, debe ser precisamente tanta la riqueza, que alcanza hasta para dilapidarla.  ¿Que ha pasado con nuestra gente?, que no reacciona ante tanta indiferencia y tanta politiquería. 

Y no puede ser que la politiquería nos haya llevado a escenarios tan confusos, donde pensemos que todo está bien en Ibagué, Quibdó y Riohacha, cuando todo indica, que vamos de mal en peor, y que literalmente somos la tierra del olvido.

Tags:

También te puede interesar estas columnas

Entre candidaturas vacías y ciudadanos resignados, la política dejó de ser construcción colectiva para convertirse en espectáculo de bandos enfrentados.

La reciente decisión del Consejo Nacional Electoral de excluir a Iván Cepeda de la consulta del 8 de marzo ha vuelto a desnudar una de las tantas contradicciones del petrismo: las instituciones son válidas solo cuando deciden a su favor.

Más que escoger candidatos, la consulta del 8 de marzo será un termómetro del liderazgo que los colombianos están dispuestos a respaldar en medio de la polarización y la incertidumbre.

Más que repetir “todos son iguales”, el reto ciudadano es informarse, contrastar propuestas y votar con criterio propio como acto de cuidado hacia la sociedad.

De dar voz a las víctimas del conflicto armado, Hollman Morris pasó a dirigir un sistema de medios públicos cuestionado por favorecer la narrativa política del presidente Petro.

Hoy la situación no solo no mejora, sino que se agrava, y la comercialización del arroz se vuelve cada vez más pesada y más injusta para el agricultor tolimense.

Lo divertido es que, en medio de esta contradicción, las “bodegas” de gobierno salen a cobrar la “magnifica” gestión que está generando el resultado tan maravilloso de una tasa de cambio baja.

¡Lo volvió a hacer! El representante a la Cámara, Gerardo Yepes hace méritos para obtener el título de indisciplinado del año al interior del partido Conservador.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.