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¿Y Si Creamos Una Red de Apoyo Empresarial?

Compartir el conocimiento es una de las acciones más generosas que podemos realizar como seres humanos. 
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9 Abr 2023 - 9:19 COT por Ecos del Combeima

A través de la educación y el intercambio de ideas, podemos ayudar a otros a crecer y desarrollarse en diversos aspectos de la vida. En momentos de crisis, como lo que vivimos hace tres años durante la pandemia, esta generosidad y apoyo mutuo se hacen aún más necesarios. En aquellos días, el mundo se enfrentó a una situación sin precedentes. Muchos países se vieron obligados a cerrar sus fronteras y sus economías, lo que resultó en una gran cantidad de personas que perdieron sus trabajos y sus medios de vida. La pandemia no solo afectó la economía, sino también la salud mental de muchas personas. La exposición exagerada a las redes sociales y la Internet aumentó los niveles de ansiedad y depresión en muchos.

El daño mental causado por la pandemia es una realidad que aún enfrentamos en la actualidad. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo hay más de 264 millones de personas que sufren de depresión y alrededor de 800.000 personas se suicidan cada año. Además, la pandemia ha tenido un impacto desproporcionado en la salud mental de ciertos grupos, como los jóvenes, las personas mayores y las personas con condiciones preexistentes.

Pero a pesar de todo, podemos encontrar esperanza y ayuda en la generosidad y el apoyo mutuo. La práctica de compartir nuestro conocimiento y nuestras habilidades con otros puede tener un impacto positivo en nuestras vidas y en las de aquellos a quienes ayudamos. Cuando brindamos una oportunidad o una ayuda a alguien que la necesita, estamos contribuyendo a su bienestar y, al mismo tiempo, aportando felicidad a nuestra propia alma. Además, la generosidad puede ser una herramienta útil en la lucha contra el daño mental. Según diversos estudios, la práctica de la generosidad puede aumentar los niveles de bienestar y felicidad de las personas. Esto se debe a que cuando hacemos algo bueno por otros, experimentamos una sensación de satisfacción y gratificación personal.

La generosidad puede manifestarse de muchas maneras. Podemos compartir nuestro conocimiento con otros, ofrecer nuestro tiempo y habilidades a una causa benéfica, donar dinero o recursos a organizaciones que trabajan en la ayuda a los necesitados, entre otros. Cualquiera que sea la forma que elijamos para ayudar, el impacto positivo que podemos tener en las vidas de otros y en nuestra propia vida es incalculable.

Ibagué tiene un enorme potencial para desarrollarse económicamente. Mientras los gobernantes resuelven los asuntos propios de atracción de inversión y desarrollan estrategias para generar empleo, los privados podrían dar el primer paso y contribuir al crecimiento de los emprendedores y empresarios ibaguereños. Crear iniciativas para compartir conocimiento a través de mentorias, sería de gran aporte para quienes quieren emprender o desean crecer o por qué no, superar una crisis. Si existiera un deseo auténtico de ciudad por generar conexiones y crecimiento compartido, los empresarios a través de los gremios deberían liderar una iniciativa que permita que, desde los diferentes sectores, los grandes ayuden a los pequeños y se puedan generar sinergias y aprendizajes. Yo decidí apostarle a compartir lo que sé y activé una convocatoria en diferentes grupos de Facebook para brindar acompañamiento a emprendedoras de la ciudad. Quienes deseen recibir mi donación de tiempo y conocimiento, me puede contactar por correo electrónico: carolinatorog@hotmail.com

La pandemia ha dejado un impacto en nuestras vidas, especialmente en nuestra salud mental; a través de la generosidad y el apoyo mutuo, podemos encontrar una luz en la oscuridad. Al compartir nuestro conocimiento y ayudar a otros, estamos contribuyendo a la construcción de un mundo más solidario y más feliz. Así que, no dejemos de ser generosos, porque nunca sabemos cuánto bien podemos hacer en las vidas de otros y en la nuestra propia. Los invito a ser generosos y a participar en la construcción de ciudad desde el ámbito donde tenga influencia y experiencia. 

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