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El desesperante trayecto Ibagué – Bogotá ¿Cuánto tiempo tendremos que esperar?

Ni por tierra ni por aire, pareciera que estamos condenados a vivir en un permanente aislamiento al ser una ciudad periférica.
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7 Mayo 2023 - 7:37 COT por Ecos del Combeima

Por estos días he tenido la imperiosa necesidad de desplazarme en el trayecto Ibagué–Bogotá–Ibagué. Realmente es desesperante lo que se vive por vía terrestre pues los improvisados “pare y siga” por la ejecución de obras inconclusas y pésimamenteplaneadas, hacen que este recorrido se convierta en un verdadero calvario.

Hace 20 años, cuando realizaba mis estudios de pregrado en la ciudad de Bogotá, lo normal del trayecto oscilaba entre 4 y 4 horas y media.  Entre los años 2016 y 2020, el tráfico fluía normalmente hasta llegar al sur de la capital del país, sector Soacha y Bosa donde siempre ha existido un permanente e histórico trancón, allí Bogotá es un embudo en términos de movilidad.

Hoy por hoy para realizar este trayecto se requieren mínimo seis horas en el mejor de los casos, pero en fines de semana festivos, la movilidad colapsa totalmente. Además de lo anterior, vale la pena advertir que por estos días se han venido presentando movimientos de banca en el trayecto que pasa por zona de la “nariz del diablo”, cuando no es una cosa es la otra.

Esta coyuntura adversa, además de restarle competitividad al país a causa de las demoras en los procesos de transporte de carga por el Corredor Logístico Bogotá - Buenaventura, también impide u obstaculiza el normal desarrollo del turismo nacional afectando a los turistas que buscan salir de Bogotá y sus alrededores hacia destinos del Tolima (Melgar, Carmen de Apicalá e Ibaguè) y Cundinamarca(Girardot y Ricaurte). En particular, Ibagué sufre puesse ha convertido en un destino turístico de naturaleza,cultural, gastronómico, de segunda vivienda o esparcimiento para los bogotanos.

Esta compleja situación ha sido puesta en conocimiento ante el gobierno nacional por parte de lìderes políticos regionales, representantes gremiales y actores de la sociedad con el fin de buscar soluciones que garanticen la movilidad tan necesaria desde y hacia la capital del país.

Para colmo de males, la conectividad aérea desde el aeropuerto Perales de Ibagué se volvió un lujo exótico que solo pueden pagar unos pocos viajeros pues un tiquete Ibagué–Bogotá cuesta lo mismo que uno entreBogotá–Miami. Más que un problema de infraestructura aeroportuaria, que la tenemos, se ha convertido en uno de mercado gracias al monopolio de las rutas en Colombia, agudizado a partir del cierre y/o fusión de importantes aerolíneas. 

Ni por tierra ni por aire, pareciera que estamos condenados a vivir en un permanente aislamiento al ser una ciudad periférica. Estar tan cerca a Bogotá afecta y opaca a Ibagué pues no hemos podido independizarnos del concepto capitalino como sí lo ha logrado la ciudad de Neiva en el departamento del Huila que, gracias a la distancia, hoy goza de ocho (8) vuelos diarios a diferentes destinos nacionales con tendencia a crecer en estos aspectos pues la producción y exportación de café y tilapia, seguramente afianzarán nuevos caminos.

El Tolima necesita unidad para gestionar y pedir soluciones concretas, unidad de verdad entre las bancadas políticas, gobernantes, lìderes gremiales y empresarios para llegar con estrategias claras, peso y seriedad ante el gobierno nacional. Lastimosamente cada uno hace la tarea por separado, los protagonismos son el pan de cada día en estas gestiones donde sacar pecho se ha vuelto más importante que pensar en ciudad.  
Se volvió costumbre ver un desfile de personas pidiendo lo mismo ante los mismos, lo que resta seriedad en la gestión ante los endiosados funcionarios que por ahora ostentan el poder desde los fríos escritorios capitalinos. 

Solo la unidad de esfuerzos con estrategias y peticiones claras permitirá mejorar las condiciones de movilidad y competitividad para Ibagué y el Tolima.

 

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