Preocupa la seguridad
La seguridad nacional, según la Organización de Naciones Unidas - ONU -: es un servicio público que debe ser objeto de una política de estado y en el que se desarrollan la seguridad interior y la defensa nacional, la preservación de la democracia, fundada en el desarrollo económico social y político del país y sus habitantes. A su vez, la Constitución Política de Colombia dispone en su articulo segundo: … “Las autoridades de la República están instituidas para proteger a todas las personas residentes en Colombia, en su vida, honra, bienes, creencias, y demás derechos y libertades, y para asegurar el cumplimiento de los deberes sociales del Estado y de los particulares”.
Lo anterior lo traigo a colación porque acaba de salir el informe de seguimiento a los indicadores de seguridad del Ministerio de Defensa correspondiente a agosto pasado, junto con la mas reciente encuesta de invamer, que arrojan un panorama preocupante sobre la percepción y realidad del país en materia de seguridad.
Según la encuesta, el 84% de los colombianos considera que la seguridad está empeorando en el país, mientras que el 61% cree que el proyecto de la ‘Paz Total’ va por mal camino. En cuanto al informe del Ministerio, los secuestros extorsivos han aumentado un 79% entre enero y agosto de 2023 y faltando cuatro meses, la cifra ya supera todos los casos reportados el año pasado; las voladuras de oleoductos han experimentado un inusitado crecimiento del 74%, así como la caída del 79% en el área de hectáreas de coca manualmente erradicadas — obvio, es el negocio … —
No sorprende, que en una administración llena de contradicciones como la de Gustavo Petro quien se autodenomina el precursor de la potencia mundial de la vida y el “capitán planeta” — por aquello de la defensa de los recursos naturales — ; los delitos contra los recursos naturales y el medio ambiente hayan aumentado en un 29%.
En las ciudades el escenario no es distinto, los hurtos a personas han crecido un 18% en comparación con los ocho primeros meses de 2022, mientras que asaltos a residencias y robos de motocicletas aumentaron un 6%. La extorsión que agobia a incontables pequeños comerciantes e informales se ha disparado en este gobierno en un 20%.
Precisamente, inicié este escrito haciendo referencia a lo que establece nuestra constitución y la ONU frente al tema de seguridad, por cuanto es obligación del Estado velar por nuestra tranquilidad; por lo tanto es inquietante, que desde el gobierno nacional no haya una estrategia clara para hacerle frente a lo que esta sucediendo. Es urgente que a la fuerza publica se le devuelva autoridad y legitimidad para actuar, no con el animo de auspiciar una guerra, sino con el propósito firme de no perder soberanía del estado frente al territorio y evitar que el terrorismo nos coja ventaja.
Sin duda, la seguridad debe ser un punto indispensable en la agenda de nuestros próximos gobernantes.