Honestidad e integridad
Se encontraba una pareja en una estación de combustible comprando café y algo de comer. Todos alrededor miraban y admiraban la pareja por la forma respetuosa, sensual y amorosa que se trataban; en ningún momento morbosos o exhibicionistas. Al salir el galán evidencia que le dieron mal el cambio de dinero; se devuelve y le dice al cajero que le ha entregado mal el dinero; éste le pregunta por cuanto fue el faltante y el respetuoso hombre le dice que le ha entregado más del que debía; le entrego un billete de 100 y debía darle un billete de 10.
En la fila de pago se encontraba un periodista quien al ver lo sucedido abordó al hombre, felicitándo, exaltándo yelogiándo su increíble actitud honesta. Le pidió que concediera una entrevista acompañada de algunas fotografías para hacer una nota periodística digna de ser conocida por todos. Una actitud que ejemplifica la honestidad, valor cada vez más ausente en la sociedad.Una pareja que expresa su amor respetuoso, un hombre de buenas maneras y honesto debía ser mostrado como modelo a la humanidad.
Sin embargo, el educado y apuesto hombre, agradeció al periodista para luego informarle que no era posible exponerse en medios de comunicación ante el mundo entero, porque con quien se encontraba era su amante.
Honestidad es veracidad. Una persona honesta tiene el hábito de hacer declaraciones precisas y fiables sobre la vida, sobre sí misma, sobre los demás y sobre Dios. Una persona honesta se representa a sí misma tal como es y dice a los demás la verdad sobre sí misma. La honestidad no es “expresar todo lo que pasa por tu mente”. Eso es transparencia, y una persona puede ser honesta sin ser transparente. Sin embargo, nadie puede ser permanentemente honesto sin un compromiso con la verdad. Hablar la verdad, o ser honesto, es una característica de una sana interacción humana. Una persona que conoce la verdad, pero dice otra cosa es un mentiroso.
Integridad/Integro significa “la condición de ser intachable, integridad, perfección, sinceridad, sensatez, rectitud, moralidad”. La integridad en nuestro mundo actual implica la incorruptibilidad moral. La integridad requiere de un trabajo permanente; requiere valentía y esfuerzo. Es todo un desafío vivir con integridad en un mundo donde los corruptos parecen ser favorecidos, por no mencionar nuestra batalla con nuestra propia naturaleza pecaminosa.
Estamos en un momento de agitación política propia de la cercanía electoral, con candidatos en diferentes colectividades que pretenden sobresalir haciendo señalamientos y enjuiciamientos con calificativos que en la mayoria de las ocasiones desconoce su significado. Al otro lado se encuentra un pueblo ignorante por voluntad y convicción, que prefiere despertarse a ver TikTok que leer un libro; inmerso en tecnologías que profundizan su torpeza, dejando su voluntad a merced de quien es experto en mentir y manejar sus emociones y convicciones. Todo se vuelve un teatro donde la realidad está detrás del telón mientras el público está concentrado en la tarima.
Vivimos en una sociedad donde los principios, ideas y valores se han perdido, mimetizado o transfigurado, y la política no es ajena a esa realidad. Los partidos políticos ya no representan una línea de pensamiento, sino que agrupan personas que únicamente buscan el poder para beneficio propio manipulando una masa torpe.
Bajo la excusa de las libertades individuales se ha normalizado todo tipo de actuar deshonesto, donde la mentira prevalece a la verdad ganando cada vez másespacio en las mayorías. Esas mismas que debe conquistar quien pretende gobernar en un sistema democráticoelectoral.
El DANE en el 2021 encontró que del total de la poblacion colombiana el 78.2% eran católicos, 9.6% protestantes, los creyentes en un ser superior, pero sin afiliación religiosa estaban en el 7.5%, los creyentes en religiones orientales alrededor del 0.8%, los testigos de Jehová con un 0.7%, y los agnósticos y ateos con el 0.4%.
IPSOS realizó una encuesta publicada en mayo de 2023, indicando que los católicos son el 59%, los sin religion 18%, los protestantes 10%, otros cristianos 4%, otras religiones 4%, y los que prefieren no decirlo 5%.
Con las evidentes cifras no en vano vemos en cada proceso electoral a candidatos dando sendos discursos de moral en púlpitos de iglesias. Convenientemente se identifican de dientes para afuera con los preceptos de las mayorías.
A pesar de las diferencias entre la encuesta DANE 2021 e IPSOS 2023, ambas concuerdan que la suma de cristianos (católicos y protestantes) es mayor del 70%. 7 de cada 10 colombianos se define creyente en Jesús, se identifica con una religión y asiste a una iglesia. Esto pone sobre los hombros de los lideres religiosos una gran responsabilidad para construir, instruir y dirigir la sociedad actual y futura.
Jesús es el ejemplo perfecto de un hombre íntegro. Después de haber sido bautizado fue al desierto para ayunar durante cuarenta días y cuarenta noches, tiempo durante el cual satanás vino a Él en su momento más débil para tratar de destruir su integridad y corromperlo. Jesús fue ciento por ciento hombre y ciento por ciento Dios a la vez, y fue tentado en todo como nosotros, pero nunca pecó; esa es la definición de integridad. Jesús es el único que nunca pecó, perfecto, totalmente veraz y siempre mostrando un modelo de buenas obras. El 70% de los colombianos que nos declaramos creyentes y seguidores de Jesús debemos imitarlo y seguirlo.
Si construimos una sociedad honesta e integra, tendremos líderes politicos honestos e íntegros.