Las matemáticas no cuadran
Las matemáticas no cuadran; o al menos es la sensación que me dejan las incongruentes cifras que emite el GobiernoNacional frente a lo que está sucediendo en el país, en donde la relación causa y efecto no está para nada clara. Para ser mas preciso, es necesario analizar unos datos importantes: según el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas – DANE –, para el mes de agosto el desempleo fue del 9.6% lo que representó una disminución del 1.2 puntos porcentuales en comparación con el mismo mes del año anterior, es decir, que hay menos desocupados o que hay mas gente que ha logrado tener una fuente directa de ingresos.
Sin embargo, es ampliamente conocido que estamos en medio de una desaceleración económica fuerte, pues se pensaba que el crecimiento económico del país iba a ser del 2% y de acuerdo a lo señalado por el Banco Mundial el crecimiento no será superior, en el mejor de los escenarios,del 12 al 15%. Lo anterior, es el resultado de la caída del sector de la construcción que ronda el 60%, el de la infraestructura en un 39%, el del comercio en un 25%, el del turismo en un 38%, el automotriz con la venta de vehículos en un 40% y ni hablar de las exportaciones que llevan 9 meses con saldos en rojo.
Ahora bien, el Presidente se jacta en afirmar que las cifras de inflación se sostienen y que el IPC (índice de precios al consumidor) solo aumentó el 0.59%, pasando del 10.84% al 11.43% en un año; cuando paradójicamente, la gasolina tuvo un incremento desbordado del 39% y que lógicamente, esa alza golpea a todos los sectores de la economía y no solo a los que tienen “Toyotas”, como también concluyó el Presidente.
No es necesario ser un experto en economía, ya que solo basta con hacer un cálculo matemático sencillo para darse cuenta que hay muchas razones para creer que, o nos están mintiendo maquillando las cifras de como va el país, o que producto de la improvisación y el desconocimiento propios de este gobierno, las matemáticas no les cuadran.
Ya se volvió tedioso el pensar y repensar en la forma de gobernar de este Presidente, la desarticulación de su equipo de gobierno que después de un año no termina de encajar, la falta de seguridad jurídica y administrativa que resulta después de cada declaración o lo que es peor, de cada trino, hará que lo que resta de gobierno sea una eterna incertidumbre.