Analfabetismo político
A propósito de lo que viene sucediendo en las diferentes regiones del país en materia política, se siente un ambiente caliente y pesado. No existen propuestas programáticas pues desde la mayoría de las candidaturas solo imperan el chisme, el irrespeto, la injuria y la calumnia. Son evidentes el desconocimiento y falta de formación en materia de cultura política en el país; ciudadanos de a pie, profesionales, másteres, altos ejecutivos e incluso candidatos a corporaciones públicas como gobernaciones, alcaldías, asambleas y concejos municipales, viven en un permanente “analfabetismo político”, desconocen las disposiciones dictadas por la Constitución Política, y no conocen en su gran mayoría, la administración y gerencia pública así como las competencias de los cargos públicos.
Una total desconexión entre el ejercicio de la política y la gerencia púbica tiene al país en un círculo vicioso de subdesarrollo. Una cosa es ser un líder político y otra ser un gerente de lo público. Desafortunadamente esto es lo que dicta y dispone la Constitución Política pues el ejercicio de gobierno queda en la gran mayoría de los casos en manos de analfabetas políticos de la administración pública.
El populismo político es apenas una parte de ese analfabetismo en el que vivimos. Los debates sin mayor altura están mostrando discursos o presentaciones de poca monta intelectual o académicapor parte de esos que más critican con aberrantes métodos y lamentablemente la estrategia política se está enfocando en actuaciones populacheras dejando a un lado la visión de Estado y la profundidad de las propuestas. Esa vieja forma de hacer política utilizando la crítica agresiva, el agravio o el ataque directo a las personas es algo mandado a recoger, en cambio el debate político debe ser propositivo y constructivo, con altura. Lo ataques políticos personales realmente demuestran debilidad y pocos argumentos para conquistar al electorado.
Considero respetuosamente, que este tipo de actuaciones políticas que solo buscan generar ruido para conseguir opinión y alguno que otro voto, seconvierten en el declive y putrefacción de la democracia. La política no surte efectos positivos cuando se ejerce desde el agravio y la creación de mantos de duda buscando juicios paralelos o mediáticos, práctica que lastimosamente se volvió costumbre en el país.
Como bien lo diría Barack Obama, la política moderna debe girar en torno a ideas y propuestas, mas no sobre posiciones interinas enfocadas en atacar o destruir a otros. En la política pasa como en la vida: quien lanza el primer golpe estará siempre dispuesto a que también le den en medio de escenarios de generación de violencia partidista, por eso son mejoresla tolerancia y oídos sordos antes de caer en ese círculo vicioso que impide el sano desarrollo de la democracia y la paz.
Esa vieja forma de hacer la política atacando a las personas ya no es productiva en términos de capitalización de votos. Hoy la gente, así no sepa mucho de política o de políticos, no traga entero, reconoce los verdaderos líderes, esos a los que se les ve la gestión y con los que sí pasan cosas.
Seguramente aquellos candidatos que no están perdiendo energías en atacar a otros y, por el contrario, están concentrados en proponer y construir a partir de un debate con altura, serán los más votados. Amanecerá y veremos cómo elige el pueblo en estas próximas elecciones.