Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

Ibagué, 500 años

Esperamos que Ibagué rompa moldes y se proponga hacer lo suyo, considerando sus propias fortalezas y debilidades.
Imagen
Crédito
Javier Pérez / Ecos del Combeima
15 Oct 2023 - 8:38 COT por Ecos del Combeima

¿Como vivir bien, en una ciudad que está por cumplir 500 años?, y ¿cómo transformarla para fortalecer la vida en su territorio? Son 2 grandes interrogantes que debemos responder y construir colectivamente, pensando en que el terruño es un regaló que nos da la vida.

Ibagué 500 años, será un plan estratégico operativo, para y desde Ibagué como ciudad-región, y muy diferente a lo propuesto y expuesto ya por el gobernador del Tolima, como otra visión más para el departamento, que para su capital.

Esa diferencia conceptual y territorial, ha sido el gran error cometido con las visiones Tolima 2010 y 2025, y ahora también con la visión 2050, ya anunciada desde la misma gobernación como la hoja de ruta para los próximos 25 años. 

Ibagué debe romper moldes y proponerse hacer lo suyo, considerando sus propias fortalezas y debilidades, pues fundamentalmente sería que comprendiéramos que la ciudad misma, tiene sus propias necesidades, que son muchas, como muchas las oportunidades.

Es que Ibagué como municipio, le lleva 311 años alTolima como departamento y aún sigue inmersa en planes y proyecciones ajenas, y no ha logrado entender, que como capital, es el eje central de toda una subregión, y es precisamente por ello, y muchas otras razones, que tiene que replantearse su propio futuro como su desarrollo, a partir de la revisión obligada de su POT el próximo año.

Es que desde la alcaldía y no desde la gobernación, Ibagué debería construir su propia visión, una muy diferente, vivencial y coherente para la ciudad, aprovechándose de la nueva revisión en 2024 de su Plan de Ordenamiento Territorial-POT, como matriz de esa nueva hoja de ruta, donde todo porvenir esté en función de la vida, la inclusión y el desarrollo socioeconómico subregional.

También deberíamos reconsiderar el formato utilizado tanto para el Tolima como para Ibagué, de visiones puramente documentales y no vivenciales, planteando desde el inicio una formula distinta, donde esa hoja de ruta, sea ahora construida desde la institucionalidad política más no académica, pero si refrendada por todas las fuerzas vivas del territorio y no exclusivamente por las universidades.

Proponer, Ibagué 500 años como plan estratégico operativo exclusivo para la ciudad no construido desde la academia, no significa excluir las universidades; lo que facilita es que ellas, las universidades, desarrollen una especie de secretaría técnica, y actúen como componedoras y sinergizadoras de intereses y conocimientos, proponiendo un orden lógico y metodológico de todo lo concluido. Es que esa forma clásica de construir nuestra visión desde la universidad, nos ha llevado a desaciertos, una y dos veces; porque hacen de ellas unos documentos bastante creativos y algo idealistas, pero poco vivenciales, donde lo relevante allí no es el entorno ni las comunidades, como tampoco las experiencias o vocaciones, las necesidades ni las oportunidades que da el territorio. 

Desaciertos como por ejemplo en la Visión 2010 donde se resaltaba la maquila como promotor de una Ibagué potencia textil del país, y fue precisamente en esa década, donde casi desaparece el sector maquila-confección, y caso similar con la Visión 2025 donde se hacia relevancia de la logística como un determinador, y nunca se construyó siquiera se auspició, una sola obra de Infraestructura de Logística Especializada (ILE) de la que habló el Conpes 3547de 2008, y habla hoy, el nuevo Conpes de la Logística 3982 de 2020.

Una Visión Ibagué 500 años, sin sectorizarla ni condicionarla, solo interpretando lo que somos y lo que podemos hacer mejor, entendiendo todo lo que se nos facilita como ciudad y como subregión, y todo aquello que técnicamente podamos capitalizar como ventaja y oportunidad. Así de sencillo.

Tags:

También te puede interesar estas columnas

Entre candidaturas vacías y ciudadanos resignados, la política dejó de ser construcción colectiva para convertirse en espectáculo de bandos enfrentados.

La reciente decisión del Consejo Nacional Electoral de excluir a Iván Cepeda de la consulta del 8 de marzo ha vuelto a desnudar una de las tantas contradicciones del petrismo: las instituciones son válidas solo cuando deciden a su favor.

Más que escoger candidatos, la consulta del 8 de marzo será un termómetro del liderazgo que los colombianos están dispuestos a respaldar en medio de la polarización y la incertidumbre.

Más que repetir “todos son iguales”, el reto ciudadano es informarse, contrastar propuestas y votar con criterio propio como acto de cuidado hacia la sociedad.

De dar voz a las víctimas del conflicto armado, Hollman Morris pasó a dirigir un sistema de medios públicos cuestionado por favorecer la narrativa política del presidente Petro.

Hoy la situación no solo no mejora, sino que se agrava, y la comercialización del arroz se vuelve cada vez más pesada y más injusta para el agricultor tolimense.

Lo divertido es que, en medio de esta contradicción, las “bodegas” de gobierno salen a cobrar la “magnifica” gestión que está generando el resultado tan maravilloso de una tasa de cambio baja.

¡Lo volvió a hacer! El representante a la Cámara, Gerardo Yepes hace méritos para obtener el título de indisciplinado del año al interior del partido Conservador.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.