De izquierda a derecha, de sur a norte: una tendencia política inevitable
El fracaso de los gobiernos de izquierda se hace cada día más evidente en América Latina. En 2019, Chile sufrió terribles protestas que incendiaron el país esperando un cambio lo que hizo inevitable el triunfo de Gabriel Boric, pero una vez llegò al poder, una contundente desaprobación por las medidas impopulares de izquierda hizo que la población aceptara que se habían equivocado de rumbo, la economía está contraída, la gente buscando para donde irse, los chilenos están desesperados, no aguantan más las contracciones en todos los sectores. La población chilena dice que hoy es una nación inviable en lo político, económico y social y ni qué decir en el aumento disparado de la corrupción como lo dijo un amigo chileno: “llegaron a trabajar para ellos”. Ecuador no se quedó atrás en este cambio de tendencia política. El pasado 15 de octubre, el empresario Daniel Noboa se impuso sobre Luisa González, la candidata del expresidente Rafael Correa, lo que demuestra un cambio en corriente ideológica que por tantos años gobernó en el vecino país. Argentina, un país inmerso en una grave crisis económica con el 40% de población en situación de pobreza y una inflación de 3 dígitos (130% en promedio), la tendencia política muestra la candidatura de Javier Milei de derecha como la primera opción para este pueblo gaucho al que no le fue nada bien con los gobiernos de izquierda. Amanecerá y veremos.
En Colombia después del primer año del gobierno del presidente Gustavo Petro, la tendencia política de izquierda que en su momento cautivó o convenció a muchos colombianos bajo la propuesta del cambio, hoy parece presentar un viraje hacia el centro y la derecha. El fracaso en las reformas tributarias, las dificultades para mantener las mayorías en el Congreso, los tropiezos a causa de escándalos familiares y situaciones personales, la baja ejecución e inversión por parte del gobierno en los territorios que aún siguen olvidados, la percepción generalizada de desaprobación que existe en la población, el corto circuito al interior del gobierno entre Departamento Nacional de Planeación DNP y Ministerio de Hacienda para la asignación de recursos de inversión en la diferentes carteras así como la ruptura política con la mayoría de los gobernadores y alcaldes, estará pasando cuenta de cobro en las próximas elecciones regionales en las que se elegirán gobernadores, alcaldes, diputados y concejales en el país.
Las encuestas de intención de voto en las principales ciudades capitales y departamentos del país muestran una tendencia hacia el centro o la derecha. Por ejemplo, en Bogotá Carlos Fernando Galán del Nuevo Liberalismo según la última medición del Tracking del Canal RCN que realiza la firma GAD3, marca el 40,2% mientras Gustavo Bolívar candidato del Pacto Histórico el 22%, una ventaja de 18 puntos porcentuales que de ser así, darían por ganador a Galán en primera vuelta. En Medellín Federico Gutiérrez “Fico”, tiene una intención de voto del 65.5% mientras su contendor por la alcaldía, Juan Carlos Upegui14,2%, una paliza electoral para la izquierda en la capital Antioqueña. En Cali, Alejandro Eder lidera las últimas encuestas con un 32% seguido de Roberto Ortiz “Chontico” con el 28% y ni què decir de Barranquilla donde la casa Char con Alejandro se va a imponer como se dice en el futbol: por W.
Los candidatos que representan la izquierda o centro izquierda no muestran mayor crecimiento en la intención de voto. En el caso de ciudades intermedias la tendencia es muy similar lo que demuestra que en Colombia existe un evidente debilitamiento de las corrientes de izquierda, la gente ya no está convencida del CAMBIO, no se han visto transformaciones en lo promulgado hace un par de años cuando se esperaba que este fuera el gobierno de la gente y para la gente, el tejido social cada día se debilita, la incertidumbre económica cada día crece más, los índices de delincuencia y asesinatos son crecientes, la poblacion no sabe què hacer y este 29 de Octubre el país representado en el voto popular, demostrará si la gente está contenta o no con este “Nuevo país, la Colombia Potencia Mundial de la Vida”.
Sin lugar a duda, las elecciones del próximo domingo 29 de octubre servirán como termómetro para medir en parte la aceptación del gobierno del señor presidente Gustavo Petro y sus ejecutorias hasta hoy. No es un tema que sucede solo en Colombia, pareciera que es una corriente que se mueve de sur a norte, desde Chile, Argentina y Ecuador hasta Colombia. La gran pregunta ¿qué irà a pasar con Venezuela? con tantos años de entierro y opresión para un país con semejantes ventajas comparativas y potencialidad en América Latina. Como bien lo diría el joven venezolano que atiende en la peluquería: ¡por ahora me quedo en Colombia!
Tampoco el país debe caer en manos de la derecha o ultraderecha, una derecha que lamentablemente en su momento solo pensaba en el beneficio de unos pocos. Ya aprendimos esa lección a raíz de lo sucedido en anteriores gobiernos, la historia ya la conocemos. El centro es una buena opción para transformar este país con justicia social, crecimiento económico, proyección internacional y protección de los recursos naturales y el medio ambiente. Colombia es un país maravilloso, no podemos caer en el laberinto del conflicto ideológico que tanto daño le hace al país.