Oportunidad regional en medio del negativismo nacional
Es innegable que las previsiones económicas para el 2024 no son las mejores; con una aparente inflación del 7,2% y una tasa de desempleo del 11%, el país se prepara para un escenario adverso. Sin embargo, una visión prospectiva puede ayudar a Ibagué y al Tolima a afianzar su potencial.
Para ello, es necesario contrastar los siguientes datos: el turismo nacional creció un 29%, y las reservas internacionales hacia Colombia tuvieron un incremento del 27%, según Mincomercio. De otro lado, el Índice de Competitividad de Ciudades destaca a Ibagué, Bucaramanga, Manizales y Pereira como las ciudades intermedias con mayor potencial para invertir y vivir, gracias a su economía diversificada y al alto desarrollo de proyectos de oficinas, vivienda urbana y campestre.
Es por esto que, a pesar de las pesimistas proyecciones macroeconómicas, nuestra ciudad y departamento tienen, con el nuevo año y los nuevos gobiernos, la oportunidad de atraer consumo e inversión que apalanque de forma contundente la economía regional.
Acciones determinantes, como exenciones tributarias a los sectores de turismo, gastronomía y construcción, así como el desarrollo de productos turísticos de clase internacional para que más aerolíneas se decidan por Ibagué, son apenas ejemplos del análisis que requiere la región para mantenerse y, por qué no, destacarse en medio del sombrío panorama nacional.
Finalmente, el reto está en superar las voluntades políticas, la velocidad pública administrativa y la unificación de conceptos como destino de turismo e inversión.