¿Cuál es la visión de ciudad para Ibagué?
Se ha puesto a pensar si la Ibagué de hoy es mejor que la de hace treinta años, o ¿en cómo será la Ibagué en 2030 o 2050?. Difícil pero necesaria tarea es anticiparnos al futuro, la construcción de la prospectiva de esta ciudad se debe enmarcar en una visión de largo plazo, ojalá sobre la ruta de la Visión 2050 que ha realizado el Departamento del Tolima, visión que ha identificado las tendencias para establecer escenarios de futuro. ¿Cuál será la estrella o ruta más acertada para el desarrollo de Ibagué?
Vale la pena aclarar que una cosa es la parte romántica en la que queremos hablar bien de la ciudad pareciendo ser positivos intentando pintar un cuento con los colores ideales, otra cosa es la situación real o fáctica donde toca poner los pies sobre la tierra y pensar con la razón, identificando los problemas, brechas y alternativas de solución para salir del círculo vicioso en el que se encuentra la ciudad en materia de desarrollo económico, empleo, infraestructura, movilidad, servicios públicos y seguridad.
Existen problemas generales externos como el cambio climático, el crecimiento poblacional mundial, la escasez y encarecimiento de materias primas y alimentos, así como un amplio conjunto de variables que en las que no se puede interferir. Otros son los problemas locales en los que, si se tiene injerencia como lo es el bajo crecimiento del tejido empresarial a falta de reinversión local, relocalización y atracción de nuevas inversiones, convirtiéndose estas en algunas de las principales causas que impiden el crecimiento económico y generación de empleo de calidad. La administración municipal debe entender que, a menor número de empresas, menor recaudo por concepto de impuestos municipales y con ello menos recursos para inversión. El deterioro de la malla vial, el complejo problema estructural de las redes de acueducto y alcantarillado; billonaria inversión que jamás podrá ser viable si no se establecen estrategias de recaudo disruptivas. La inseguridad hídrica a causa del deterioro de los ecosistemas ambientales se representa hoy en falencias en cuanto al suministro de agua. A pesar de vivir entre cuencas hidrográficas y estar en un punto privilegiado respecto del Parque Nacional Natural los Nevados, como fuente de servicios ecosistémicos, no contamos con un suministro permanente de agua cuando tenemos la suficiente para abastecer una ciudad de 1.800.000 habitantes. Difícilmente se podrá avanzar en esto mientras el IBAL siga siendo una empresa sindicalizada y burocratizada a más no poder que a diferencia de la mayoría de las empresas de servicios públicos de otras ciudades capitales del país, solo produce pérdidas, este será un gran reto para la nueva administración, que el IBAL salga del pozo y genere resultados administrativos, pero especialmente que garantice el suministro de agua.
Cuando surge el interrogante de ¿cuál es la visión de ciudad?, se hace necesario entender que la solución no estará solamente en el Programa de Gobierno planteado por la alcaldesa electa, se requiere que la sociedad civil y todos los actores participemos de manera decidida en este proceso de corto, mediano y largo plazo que da su punto de partida con la elaboración del plan de desarrollo municipal 2024-2027, el cual deberá estar articulado con el plan de desarrollo departamental para que exista ese diálogo funcional en pro del territorio. Se necesitan líneas estratégicas claves para el desarrollo como pensando en Ibagué como ciudad región, debemos ir más allá de la dinámica tradicional pensada para la Ibagué urbana dándole la significancia a la zona rural que imprime tanta importancia en el ámbito de la producción de cafés especiales, arroz, productos citrícolas y pecuario, teniendo en cuenta la seguridad y sostenibilidad alimentaria del territorio, en segundo lugar se necesita un ordenamiento territorial funcional, conociendo los proyectos estratégicos en materia logística, turística, centros feriales y multipropósito. En materia conectividad vial y aeroportuaria debemos seguir pidiendo apoyo al gobierno nacional (ahí están los verdaderos recursos), debemos entender cuáles y donde deben estar ubicados los equipamientos que necesita la ciudad para desarrollar las vocaciones productivas, en tercer lugar, debemos entender cuál es la relación de Ibagué con las ciudades más cercanas para articular el Sistema de Ciudades en una relación funcional, debemos trabajar en la construcción de un destino multi servicios que nos permita generar empleo permanente, 365 días al año. Por ultimo y no menos importante se necesita conocer las expectativas y visión de expansión de ciudad pensando en microciudades dentro de Ibagué para que los servicios administrativos y de gobierno salgan del centro. La ciudad se debe descentralizar y potenciar las ventajas comparativas de cada una de las 13 comunas y 17 corregimientos.
Hoy más que nunca celebro el dinamismo y disposición de los gremios económicos, especialmente del Comité de Gremios quienes han entendido perfectamente la necesidad de articular esfuerzos para que la triple hélice Empresa – Academia – Estado, pueda girar correctamente para construir el futuro que tanto necesitamos. De la mano de la gobernadora Adriana Magali Matiz, será más fácil apalancar las inmensas necesidades que tiene Ibagué en materia de infraestructura, desarrollo económico y seguridad. El papel del gobierno departamental será decisivo para articular acciones con la alcaldesa Johana Aranda. No podemos seguir pensando en diminutivo, debemos apostar fuerte y de manera decidida, Tenemos que mirar más allá de la nariz.