Colombia en el epicentro del capitalismo
Ideal sería reflexionar sobre lo que representa y representó para Colombia estar en Davos Suiza, epicentro del capitalismo y escenario de grandes e interesantes intervenciones, donde los verdaderos dueños del mundo hablan poco y escuchan mucho, así sean tesis opuestas como la presentada por nuestro presidente quien reclamó un capitalismo descarbonizado retando la élite económica para cambiar deuda por acciones climáticas, muy al lado del más influyente de los ambientalista el exvicepresidente de Estados Unidos Al Gore, y otra tesis más bien opuesta, presentada por el presidente argentino Javier Milei quien criticó al socialismo y defendió el sistema capitalista cuestionando el papel del estado y asegurando que los empresarios eran los únicos que hacían las cosas bien.
Para el caso de Milei que impactó algunos ausentes, y que lejos de parecer un discurso agradable y sonoro para el poder económico allí presente, su contenido fue calificado más bien como un ataque a los organismos internacionales y un poco fuera de contexto al entender que ese capital privado viene considerando positivamente las alianzas púbico-privadas según el diario británico The Guardian en coincidencia con la agencia noticiosa EFE y el diario El País de España.
El contenido de lo planteado por el primer mandatario de los colombianos con el que pretendió llamar la atención del poder económico global para que se asumiera la tutela de la biodiversidad continental y especialmente la protección de la Amazonía como el gran pulmón del mundo, aunque el científico Michael Coe insiste que antes que un pulmón, ese gran bosque tropical representa un enorme ¨aparato¨ de aire acondicionado que enfría el planeta.
Chévere dimensionar y debatir si aquello que dijo el presidente Petro logró o no llamar la atención de los allí presentes, que son nada menos que las personas más poderosas del planeta, y quienes deciden como dueños del sistema financiero, el cómo, cuándo y dónde llegará esa gran inversión y cuales son los riesgos que pueden o no correr sus capitales. Son ellos a quien el mundo hipoteca su destino y su prosperidad. O chévere igualmente, profundizar en las intervenciones de Sam Altman y Bill Gates cuando advierten la amenaza de la inteligencia artificial usada en la producción de imágenes falsas y desinformación, para influir en los resultados electorales de cualquier país democrático del mundo.
Saber si hubo más hechos concretos o no, como los anunciados por el presidente del BID confirmando los primeros 70 millones de dólares como primer apoyo de la banca multilateral al plan de transición energética propuesto desde Colombia para contener la deforestación en el Amazonas, y saber si esto lo podemos calificar como un buen indicador para esta cruzada ambiental.
Estamos pendientes de escuchar las autoridades políticas y económicas del país sobre las conclusiones del foro de Davos, y no quedarnos en el ruidoso escándalo chichombiano generado por el costoso alquiler de una Casa para posicionar la marca país y atender la visita oficial del Presidente de Colombia y toda esa dinámica promocional durante el Foro Económico Mundial; que también nos hizo recordar a los tolimenses la singular promoción criolla del Festival Folclórico Colombiano en pleno Time Square de Nueva York.
Que el análisis sea ese y no otro donde redundemos en si el yipao estaba muy viejo y si era necesario haberlo llevado, o si el café allí ofrecido era o no producido en el departamento del Cauca pero vendido por una empresa española, que la casa del lado era mucho mas económica y que solo eran 52 metros cuadrados sin espacio para que durmiera el presidente. Menos mal no llevaron al personaje de Juan Valdez y su mula Conchita, porque nos habíamos quedado criticando su bigote montañero y lo flaca que está la mula.