Bienvenidos a Ibagué, tierra de oportunidades
Han sido muchos años de conexiones aéreas intermitentes, de vuelos cancelados, de mal servicio, de maltrato a los clientes con cláusulas injustas, de tiquetes más caros que viajar al exterior y muchos de ellos gracias al “monopolio” de Avianca, que parece estar más preocupada de volver minúsculas las mayúsculas de su nombre que cambiar para los ibaguereños sus mayúsculas tarifas para estos minúsculos trayectos.
Ante esa abusiva situación, también nos ha tocado depender durante muchos años de la conexión terrestre con Bogotá que ha estado en construcción permanente, además sufrir constantemente de la tortuosa entrada a la capital que por ninguna de sus opciones de entrada está libre de tráfico y demoras. Una conexión que podría ser de 18 minutos, como aéreamente lo es, puede durar entre 7 y 8 horas en algunas ocasiones, que si hablamos en términos de productividad sería totalmente irrazonable esta diferencia.
Y es que el tema de la conexión aérea de Ibagué con otras ciudades de Colombia y el mundo ha sido discusión en varios escenarios, pero no hemos pasado de promesas de políticos de turno que no le han dado la importancia estratégica a la conexión aérea de nuestra ciudad y de una desidia generalizada de gobernantes, parlamentarios, y hasta directores de la aeronáutica para gestionar las conexiones aéreas de Ibagué con el mundo. Y aunque hay que abonar que después de muchos años por fin gestionaron un mejor aeropuerto, pero una vez se invirtió una millonada que no fue suficiente para las necesidades sobre todo de la pista y las ayudas que debería tener, y después abandonaron este activo tan importante para la región sin darle la relevancia que debería tener.
La llegada de esta nueva opción para la ruta entre Ibagué y Bogotá supone una nueva competencia que debería generar que los altísimos precios de los tiquetes bajen y con esto, se abra la oportunidad a los ibaguereños a viajar a un menor costo y de forma rápida, a nuestros empresarios de poder hacer viajes de negocios y atraer negocios, así como turistas y viajeros a nuestra región. En cuanto al turismo, esta nueva apuesta de Latam le abre grandes oportunidades a Ibagué y sus municipios aledaños, que pertenecen a una región llena de encanto, de hermosos paisajes naturales y atractivos turísticos guardados y tímidamente explotados. Esta nueva ruta aérea debería abrir las puertas a un mayor flujo de turistas nacionales e internacionales, quienes podrán disfrutar de nuestra cultura, gastronomía y hospitalidad. Esto seguramente generará un impacto positivo en la economía local, promoviendo la creación de empleo y el crecimiento del sector turístico.
A la aerolínea Latam, que la sentimos nuestra ya que es parte del grupo que hace años compró nuestra aerolínea insignia Aires, le decimos ¡Bienvenidos a Ibagué! Gracias a ustedes, y a quienes gestionaron su llegada por apostarle a nuestra región, esperamos que lleguen muchas más rutas que Ibagué se pueda conectar con Medellín, con Cali, con la costa, con los Santanderes y a otros destinos. Queda solo responderles y llenar sus Airbus 320 para que sea una sólida relación y nos ayuden por mucho tiempo a conectarnos con el mundo y a enseñarle el secreto mejor guardado que tiene nuestro país que se llama Ibagué.