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¿Dejar de ser homosexual es posible?, este hombre dice que sí

Ha crecido la tendencia de comprender al homosexualismo como un forma de vida normal en la era moderna. Una lucha política, social y humana que se ha librado desde varios frentes. En ese contexto nacen movimientos, marchas o declaraciones en las cuales se pide el derecho de las minorías a contraer matrimonio o adoptar hijos.
12 Mar 2016 - 21:30 COT por Ecos del Combeima

Sin embargo, uno de los temas tabú dentro de este universo ha sido el de las personas que aseguran en el pasado haber sido homosexuales y que dejaron ese estilo de vida. Un caso reciente de este tipo es el de Nerú, el famoso bailarín que aseguró haber dejado a un lado la homosexualidad para convertirse al cristianismo evangélico.

Si bien el caso del artista, es muy famoso, refleja también las ‘batallas’ que muchas personas han tenido que luchar contra un estilo de vida en el cual en algún momento determinado no se sienten identificados.

Toda una batalla

Uno de esos casos es el de Libardo Quintero, un periodista oriundo de Gigante y evangélico de tercera generación que buena parte de su vida se ha dedicado a no dejarse llevar por los deseos de atracción hacia personas del mismo sexo.

Una lucha, indica, que viene desde niño cuando fue abusado por un hombre en una zona rural de su pueblo natal, algo que según él, despertó ese ‘gigante dormido’. “En mi mente de 6 años no era consciente de lo que me iba a marcar y me marcó y despertó ese gigante dormido”.

Es así como durante su vida, vivió todo un proceso en el que estuvieron presentes su familia, amigos y que incluso no terminó cuando conoció a Alice, su actual esposa y compañera de batalla en esta situación.

“La lucha mental era demasiado brava y en mi mente pasaban muchas cosas pero que nunca las pasaba a la realidad porque mis convicciones y miedos no me dejaban, si yo no hubiera tenido esas bases sólidas creo que me hubiera desviado porque la tormenta que viví, fue fuerte y se necesitaba mucha convicción y fortaleza para decir esto es lo que quiero en la vida“, mencionó.

Contando la historia

Quintero, quien fue director de una revista cristiana, es autor de dos libros, uno dedicado a contar su experiencia de lidiar con sus deseos sexuales (‘Hoy he decidido salir del Closet‘) y el otro titulado ‘Nicolle tiene papá y mamá‘, una cartilla de defensa de la familia tradicional.

Defender su postura no ha sido un trabajo fácil, si bien no ha recibido discriminaciones de parte de alguna de las minorías sexuales, ha tenido inconvenientes a la hora de expresar sus pensamientos.

“Un día se me ocurrió ir a una página que promueve la libertad sexual, les hablé de Dios y alguien me dijo ‘loca degenerada’ entonces yo respondí ‘perdón, ¿tienes algo contra las locas?’ y me daba cuenta que muchos homosexuales, hablan de discriminación pero que de ahí a que lo practiquen, hay mucho trecho”, dijo.

Sin discriminación

Aunque admite que nunca tuvo una vida promiscua, Quintero ha podido conocer muchas cosas del homosexualismo, documentándose e incluso poniendo en duda algunas de las causas de los grupos defensores de los derechos de la comunidad Lgbti.

Uno de los famosos puntos ha sido el tema de la adopción por parte de parejas del mismo sexo, el cual se ha convertido en un debate nacional. “Eso de que hay un resto de niños y que nadie les quiere dar oportunidad es una falacia, realmente hemos escuchado historias de personas que han hecho fila y les han cerrado la puerta, eso es algo que han sabido vender bien”.

Eso sí, manifiesta que no siente discriminación hacia los homosexuales y rechaza cualquier acto de odio hacia ellos. “Odiar a un homosexual, como odiar a cualquier otra persona con cierta conducta, se sale a todas luces del plan divino”.

Una triste experiencia

Quintero respeta a los homosexuales y a su estilo de vida, pero para él, la atracción hacia personas del mismo sexo fue un proceso duro y generador de sentimientos que no quiere volver a experimentar. “Para mí el homosexualismo fue mi verdadero closet, un clóset de culpa, dolor, baja autoestima, egoísmo… un abismo del que decidí salir por misericordia celestial y determinación personal”, concluyó.

¿Es posible dejar de ser homosexual?

En declaraciones al periódico el País de Cali, el sicólogo y sexólogo Laurent Marchal Bertrand, de la Fundación Universitaria Konrand Lorenz de Bogotá, sostiene que “sí es posible dejar de ser gay, ya que la orientación sexual no es inmutable, se pueden evidenciar cambios en diferentes personas a través de la vida. Eso lo dijo Alfred Kinsey (estadounidense pionero en investigación sexual) en los años 50 al realizar su investigación”.

Según Marchal, se puede explicar como un continuo en el cual nos estamos moviendo a lo largo de la vida. “En contextos cerrados podemos evidenciar homosexualidad transitoria como en las cárceles y no por eso estas personas se consideran homosexuales”.

Agrega que las transformaciones logradas gracias al Espíritu Santo, a Dios o a cualquier proceso religioso son respetables, pero hay que tener cuidado con lo que se dice, pues puede ser un peligro, ya que la mayoría de padres pueden crearse falsas expectativas y finalmente generar procesos peligrosos para sus hijos homosexuales.

Elección

En el mismo informe de El País, el sicólogo y sexólogo Carlos Alberto Segura, egresado de la Universidad del Valle, advierte que los homosexuales que sufren con su orientación sexual, tienen oportunidad terapéutica de elegir ser del género con el que han nacido, ya sea hombre o mujer, si buscan ayuda profesional. “Yo he hecho tratamientos con personas que han luchado con su homosexualidad y se han reorientado hacia la heterosexualidad”.

De acuerdo con Segura, no hay una fórmula especial prescrita, porque la intervención terapéutica se ciñe a condiciones particulares, pero que su enfoque es el sicoanálisis, por eso hace una profunda investigación clínica en el aspecto consciente e inconsciente del comportamiento del consultante.

Con respecto a las ayudas de carácter religioso, interviene la sexóloga Alicia Gallotti, portavoz del portal de infidelidad Victoria Milan.es, la homosexualidad no es una enfermedad ni una desviación, es una de las diversas orientaciones sexuales que existen y han existido siempre, “por lo tanto, no creo necesaria ninguna ayuda ‘divina’ para dejar de serlo”, manifestó a El País.

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