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Algo que se quede

Tan solo espero, que la empatía, fraternidad y humanidad que afloró en buena parte de los ibaguereños y tolimenses sea una constante
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Suministrada
24 Mar 2022 - 10:57 COT por Ecos del Combeima

Sería imposible no opinar sobre lo que se vivió el fin se semana pasado en Ibagué. Después del fracaso del Jamming Festival, que convocó a miles de personas con visitantes nacionales e internacionales y la angustia de cientos de empresarios formales e informales que se prepararon para enfrentar la oportunidad de obtener ingresos que les permitieran recuperarse económicamente; la ciudad en pleno sacó a flote su lado solidario, propició unos días de fiesta que evocaban lo que hasta antes de la pandemia se vivía por el festival folclórico, cambió los días fríos y lluviosos de la capital musical por el caluroso recibimiento de nuestra gente.

De entrada hay que agradecerle al Gobernador del Tolima, al Alcalde de Ibagué; a todos los que generosamente fueron a los eventos y adquirieron los productos de quienes daban todo por perdido, ya que aportaron su significativo grano de arena para convertir en alegría lo que ya era una tragedia anunciada. También, es justo reconocer el esfuerzo de los funcionarios que trabajaron por construir una agenda paralela al fallido Jamming, con una oferta cultural, gastronómica y recreativa propia de esta tierra; pero en especial, a la Secretaria de Desarrollo Económico de Ibagué, Alba Lucía García, pues le imprimió una dinámica diferente a su cargo, encontrándole el sentido a una cartera de la que siempre se esperó más; porque en últimas, todas las actividades que se llevaron acabo en el anterior puente festivo deben traducirse en eso, en opciones de ganancias y beneficios para todos los sectores productivos de la ciudad, que a su vez, mejorarán las condiciones de vida de quienes aquí vivimos.

Según las cifras dadas por la Administración Municipal, cerca de 20.000 personas se movilizaron por la Terminal de Transporte de Ibagué y alrededor de 600 por el Aeropuerto Perales a través de vuelos comerciales. Así mismo, los peajes de acceso a la ciudad reportaron un 30 % de incremento del tráfico normal por día; por ejemplo, Gualanday reportó 30.000 vehículos que ingresaron a la capital tolimense durante viernes, sábado y domingo.

Sin duda alguna fueron dias para no olvidar en la ciudad musical, no solo por haber superado el revés de la cancelación del festival que prometía darnos connotación nacional e internacional, sino que demostramos que cuando tenemos propósitos comunes, nada es imposible y cualquier cosa se puede lograr. Tan solo espero, que la empatía, fraternidad y humanidad que afloró en buena parte de los Ibaguereños y Tolimenses sea una constante, y se quede incrustado en las mentes y corazones de todos.

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