Benedicto XVI, el Papa que renunció a su pontificado
Fueron muchos los datos históricos que dejo el Papa emérito, Benedicto XVI, uno de los más llamativos fue la renuncia a su cargo, la cual hizo efectiva el 11 de febrero del año 2013, cuando sorprendió a todo el mundo con la decisión tomada.
Esta renuncia de Benedicto XVI le dio la vuelta al mundo, porque un Papa no dejaba su cargo desde el año 1415, cuando en esa época Gregorio XII, decidió renunciar, pasando de esta manera 598 años, para que un Papa volviera a dejar su cargo por elección propia.
Esta decisión, Benedicto XVI, la explicó de la siguiente manera “después de haber examinado repetidamente mi consciencia ante Dios, llegué a la certeza de que mis fuerzas, debido a una edad avanzada, ya no son aptas para un adecuado ejercicio del ministerio petrino. Soy muy consciente de que este ministerio, debido a su esencial naturaleza espiritual, debe llevarse a cabo no solo con palabras y obras, sino también con la oración y el sufrimiento”.
Además, en su comunicado de ese entonces agregó “sin embargo, en el mundo de hoy, sometido a tantos y tan rápidos cambios y sacudido por cuestiones de profunda relevancia para la vida de fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio son necesarias tanto la fortaleza de la mente como la del cuerpo, fortaleza que, en los últimos meses, se ha deteriorado en mí hasta el punto de que he tenido que reconocer mi incapacidad para cumplir adecuadamente el ministerio que se me confió”.
Pero a esta renuncia le surgieron diversas especulaciones, las cuales nunca se han podido confirmar, pero una de ellas es los abusos sexuales en la iglesia Católica, tema controvertido, pero por el que Benedicto XVI pidió perdón en el año 2010, reconociendo de esta manera que si habían fallos dentro de la iglesia, prometiendo trabajar más para evitar estos sucesos.
El último adiós será el próximo cinco de enero, a las 9:30 de la mañana, hora del Vaticano, donde en la Plaza de San Pedro, rindiendo de esta manera un homenaje.