Un colombiano en la Antártida: una travesía fruto de una expedición científica
Desde la Antártida, Econoticias estableció contacto con el ingeniero aeroespacial y doctor en astrofísica, Julián Rodríguez Ferreira, quien lleva a cabo una investigación sobre los sonidos del universo en una de las zonas más recónditas de nuestro planeta, el Polo Sur.
“La Comisión Colombiana del Océano tiene el Programa Antártico, esta es la novena edición de las expediciones científicas colombianas en la Antártida. Llevamos nueve años seguidos haciendo expediciones, donde diversos científicos de Colombia de distintas áreas de estudio se reúnen en el ‘continente blanco' para realizar expediciones dentro de nuestros proyectos de investigación”, explicó el astrofísico.
Ferreira junto a su equipo de trabajo se han trasladado hasta este blanquecino continente para seguirle el rastro a las señales que se captan en radiofrecuencia.
Una de sus líneas de investigación es la astronomía, a través de la radioastronomía, un campo de estudio en el que se hace uso de equipos como radiotelescopios para recibir señales del universo que luego son estudiadas.
“Así como hacemos fotografías de galaxias, también hacemos imágenes de esta a través de la señal de radio que se emite. El universo emite señales en radiofrecuencia, entonces es un tema muy específico que nos interesa a nosotros junto a unos colaboradores de Chile, EE. UU. y otros países, es el estudio de una época muy temprana del universo, 400.000 años después de la formación del universo, estamos investigando porque se quiere entender cómo fueron esas primeras estrellas del universo y cómo fue su interacción con el resto del universo, y esa información hoy en día, a nosotros nos llega como señales de radio”, puntualizó el ingeniero.
Teniendo en cuenta lo indicado anteriormente por el experto, surge una gran inquietud: ¿por qué la Antártida y no otro continente? Según Julián Rodríguez Ferreira, para poder percibir dichas señales, se necesitan cielos ‘silenciosos’, pero, ¿qué significa esto?
“Lo que queremos es ‘escuchar’ de alguna manera o recibir esas señales de radio, pero requerimos de cielos completamente silenciosos porque son señales muy esquivas, muy tenues, por eso propuse venir a la Antártida, porque aquí no hay ciudades ni asentamientos urbanos, y lo que esperamos encontrar son cielos silenciosos con un dispositivo que hemos creado para caracterizar el cielo en radio”, indicó.
Por lo pronto, la investigación continúa su curso mientras el astrofísico se desplaza con equipos de exploración, a determinadas zonas, para efectuar mediciones y determinar la “calidad de los cielos”; y así lograr instalar un radiotelescopio que está terminando de construir junto a su equipo para poder estudiar este tipo de señales.
“Pensaría uno que está muy lejos y muy ajeno a nuestro país pero que tiene una relación directa en diversas actividades desde lo biológico, ecológico y cultural. Diversos aspectos están muy conectados con el continente antártico y es responsabilidad nuestra como habitantes de este planeta hacer todo lo posible por cuidar de este lugar”, dijo el doctor.
Finalmente, resaltó la importancia de este territorio para el planeta y exaltó la gran riqueza que ofrecen las reservas de agua dulce, que desde hace años se ven reducidas en gran medida a causa del calentamiento global.
“Las reservas de agua dulce, los casquetes polares aquí en la Antártida tienen hasta kilómetros de profundidad. Son reservas de agua dulce para nuestro planeta porque desafortunadamente se están perdiendo, se están descongelando los glaciares. En algunas zonas hemos visto cómo se han producido desprendimientos de grandes bloques de hielo, que, si bien es algo natural, el cambio climático ha acelerado estos sucesos”, puntualizó.