El perro Wilson tendrá su propia estatua para honrar su memoria
El canino, que participó activamente en la Operación Esperanza, desapareció en la densa selva días antes de que se lograra el rescate de los menores. La desaparición de Wilson llevó a varios de sus compañeros a adentrarse en la selva durante varios días, decididos a no dar por finalizada la misión sin encontrar a su fiel compañero. Trágicamente, no lograron dar con su paradero.
El general Pedro Sánchez, comandante de Operaciones Especiales de las Fuerzas Militares y líder de la Operación Esperanza, confirmó en una entrevista con Blu Radio que se llevará a cabo la develación de un busto en honor a Wilson y a aquellos que sacrificaron sus vidas en la operación. El general expresó que este gesto es un mensaje claro de que "morir por la patria es vivir para la historia".
La inauguración oficial del monumento está programada para el 23 de noviembre, aunque aún no se ha decidido el lugar exacto. El general Sánchez mencionó que están evaluando opciones como el museo militar de Tocancipá o el Comando Conjunto de Operaciones Especiales de las Fuerzas Militares. También se considera la posibilidad de construir un monumento que refleje uno de los eventos más significativos de la historia reciente del país.
Según relatan los compañeros de Wilson, el perro se perdió horas después de liderar a la tropa hasta uno de los puntos cercanos donde se encontraban los niños desaparecidos. Wilson se soltó de la correa de su guía, el soldado Cristian David Lara, y se aventuró sin rumbo fijo.
La misión en la que se perdió Wilson, buscaba localizar a Lesly Mukutuy, la niña de 13 años que asumió la responsabilidad de cuidar a sus hermanos Soleiny Mukutuy de 9 años, Tien Noriel Ronoque Mukutuy de 5 años, y Cristin Neruman Ranoque, una bebé que cumplió su primer año en medio de la selva amazónica.
La aeronave, un Cessna 206 operado por la compañía Avianline Charter’s, se accidentó aparentemente debido a una falla mecánica, cobrando la vida de todos los adultos a bordo: la madre de los menores, el piloto y un líder indígena. Desde entonces, se inició una ardua búsqueda para localizar a los niños, quienes lograron sobrevivir alimentándose de frutas del bosque y lo que pudieron encontrar.
Las huellas descubiertas por Wilson y los soldados fueron cruciales para encontrar a los niños con vida. Posteriormente, los menores fueron trasladados a Bogotá para recibir atención médica en el Hospital Militar.