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Policía no descarta que Nicole Palacios siga viva

Cinco personas tras las rejas, once meses de investigación, más de 60 entrevistas a vecinos y testigos, cinco casas allanadas en Cali. Así se ha movido la investigación para hallarla, pero aún no se sabe nada concreto de Nicole Palacios Narváez, la niña de seis años que el 28 de diciembre del 2014 fue secuestrada casi en la puerta de su casa en San Antonio de Padua, corregimiento de Buesaco, Nariño.
6 Dic 2015 - 17:49 COT por Ecos del Combeima

Las autoridades tienen todos los detalles –minuto a minuto– de cómo ocurrió su secuestro, por la confesión que entregó uno de los delincuentes a la Fiscalía.

Se trata de José Germán Paguatián, el hombre que planeó el rapto y quien aseguró a las autoridades que la mujer que lo contrató tenía negociada la niña con una red de traficantes de órganos en Cali.

Esa escalofriante versión no acaba de convencer al Gaula de la Policía ni a la Fiscalía, que tienen el rescate de Paula Nicole como una de sus prioridades.

Después de meses de paciente investigación, se tienen muchas de las piezas del enigma. Eran las 3:10 de la tarde cuando se concretó el malvado plan ideado por Blanca Digna López López, de 52 años, que supuestamente ordenó el secuestro como una venganza y quien también está presa.

“No creemos que se la haya tragado la tierra. En algún lugar debe estar, y creemos que está viva”, dice la tía más querida de Nicole, Irma Narváez, quien recuerda con nostalgia que no pudo darle su regalo de Navidad y Año Nuevo a su sobrina.

Ese domingo, el día que se la llevaron amarrada de pies y manos con una bufanda y a bordo de una camioneta de color rojo, la niña había salido de su casa para donde su tía. Iba a recoger el regalo que Irma le había prometido: un conjunto de pantalón y blusa rosados que iba estrenar el 31 de diciembre. Hoy, esa pinta la tiene Nilsa Elizabeth Narváez, la madre de Paula Nicole, quien la guarda intacta para cuando su hija regrese a casa.

La menor caminó unos 100 metros y cuando estaba a punto de tocar la puerta de color café fue abordada por dos mujeres y dos hombres. Al siguiente día de su desaparición, la Policía empezó a seguir el rastro de los delincuentes.

La descripción que hicieron dos testigos que estaban en el mismo asadero en donde los secuestradores esperaron hasta que la niña apareciera fue clave. Así se elaboraron los primeros retratos hablados, que fueron cotejados con fotografías de delincuentes de la región. Al final, seis personas reconocieron a Paguatián, quien trabajaba en la granja Jazmín Galpón, ubicada en zona rural de Buesaco.

La búsqueda se movió por varios municipios. El Gaula allanó 15 casas y fue juntando pistas que llevaron, casi 11 meses después, a la primera captura. Fue la de Paguatián en una calle del corregimiento de Remolino, municipio de Taminango.

Dos días después de su captura, este curtido delincuente empezó a contar lo que sabía. El hombre, que tiene una condena por homicidio pero que había recibido el beneficio de detención domiciliaria, no dudó en señalar a Blanca Digna López. También habló de Doris Yolanda Pinta Mata, quien fue capturada por el Gaula de la Policía el 26 de noviembre en el barrio Oficial, en Chachagüí.

El 28 de noviembre cayó Erwin David Quintero Martínez y el 30 de noviembre, Luis Antonio López Ojeda, quien es primo de Blanca Digna.

Ninguno de los cuatro aceptó cargos, pero lo que contó Paguatián fue suficiente para que quedaran presos.

Este hombre, de 42 años, aseguró que Blanca Digna, entre otros delitos, también traficaba con menores de edad, tráfico de armas y con el robo de motocicletas. Además, afirmó que ella elaboró el plan y que la niña había sido llevada a Cali, en donde dos hombres y dos mujeres la estaban esperando.

Él fue quien dio, basado en lo que le había dicho Blanca Digna, la versión del supuesto tráfico de órganos. Sin embargo, esa práctica criminal, dicen los expertos, implica tales dificultades científicas y médicas que es casi imposible que ese fuera el destino de la niña. Los investigadores se inclinan más por la hipótesis de un delito relacionado con las redes de tráfico de personas.

“Ojalá esté con vida, es el clamor de todos los colombianos. Hay que esperar que los capturados se allanen a cargos y digan la verdad de todo lo que sucedió”, manifestó el general Fabio López, director del Gaula de la Policía.

Siguen nuevos rastros

Con las primeras pistas, y tras la interceptación de unas 25 llamadas telefónicas, de las personas con las que Blanca Digna se comunicó el día del secuestro de la niña, las autoridades allanaron cinco casas en Cali.

De acuerdo con la investigación, es altamente probable que en esos sitios mantuvieran a la niña por varias semanas. Los expertos en criminalística ‘barrieron’ esas casas con luces forenses. Y en ninguna de ellas hallaron rastros de sangre.

Al tiempo, el brazo de la justicia se ha extendido hasta Quito (Ecuador), pues se sospecha que Blanca Digna mantenía fuerte conexión con redes delincuenciales en ese país.

Lo último que Paguatián les dijo a las autoridades es que sentía miedo después de haber hablado. Aseguró que la red para la que trabajó es mortal. “Son capaces de mandarme a matar dentro de la cárcel. Temo por mis cuatro hijos y hasta por mi madre”, concluyó el confeso criminal.

Los capturados son acusados de los delitos de desaparición forzada y secuestro simple agravado.

Tomada de El Tiempo (ver nota original)