Represa del Guavio opera con el 20% de su capacidad
Desde hace casi un mes un grupo de habitantes de Ubalá, población donde se ubica la hidroeléctrica del Guavio que produce energía para gran parte del centro del país, bloquean la entrada a las instalaciones lo que ha provocado que la capacidad de generación hoy se encuentre en el 20%.
La situación se provocó por el mal estado de las vías de acceso al pueblo, las que a juicio de los manifestantes han sido prácticamente destruidas por los pesados camiones de la empresa multinacional Enel, que opera el complejo energético del oriente de Cundinamarca.
La protesta popular ha llevado a que se hayan apagado tres de las cinco turbinas que generan energía y que ponen en peligro la confiabilidad del servicio no solo para Bogotá y Cundinamarca, sino para una vasta región del país que atiende esta hidroeléctrica, además de una menor generación para el sistema interconectado nacional.
No hay concertación
A pesar de los esfuerzos para buscar una solución al problema que representa el mal estado de la vía por el uso de los camiones de Enel, ha sido imposible concertar un acuerdo con la comunidad.
Ya se realizó una mesa de diálogo, sin que se lograra el acuerdo para levantar los bloqueos. En este ejercicio participaron miembros de Enel Colombia, Grupo Energía Bogotá (GEB), Ecopetrol, el Ministerio de Minas y Energía, representantes de la Gobernación de Cundinamarca, las Alcaldías de Ubalá, Gachalá, Medina y Santa María (Boyacá), la Defensoría del Pueblo y Corpoguavio.
Enel reiteró su disposición para participar en iniciativas que contribuyan a mejorar el estado de las vías de Ubalá, junto con las entidades responsables de su mantenimiento y anunció que está "dispuesta a aportar recursos económicos".
Empresarios
Esta situación prendió las alarmas de los empresarios de buena parte del centro del país, quienes exigieron una concertación urgente con el fin de impedir que se llegue a situaciones extremas como un posible apagón ante la salida de servicio de la central hidroeléctrica.
El Consejo Gremial Nacional, en una comunicación, pidió “no utilizar vías de hecho que atentan contra el desarrollo y la operación de distintos proyectos productivos y energéticos, los objetivos de transición energética asumidos por el país y la confiabilidad del suministro de electricidad para los años venideros”.
Concluyeron que esta es una situación de suma gravedad que afecta el desarrollo social y económico de Colombia, ya que la energía eléctrica es una necesidad fundamental para el funcionamiento, progreso y bienestar de todos los ciudadanos, sostienen los gremios.