El legado del profesor chaparraluno Jaime Peralta Carrillo, descrito por Alfonso Gómez Méndez
Jaime Peralta Carrillo era un educador reconocido en Chaparral, pionero en materia de defensa del medio ambiente y dejó una huella profunda en todos los que lo conocieron.
“Le damos gracias a Dios por la vida de este gran hombre que fue Jaime Peralta, yo diría en el bachillerato tal vez el mejor amigo del profesor Alfonso Reyes Echandía, fue un símbolo para Chaparral y para su generación”, expresó el ex fiscal Alfonso Gómez Méndez.
Nació en Chaparral, el 22 de agosto de 1929. Sus padres fueron Pablo Emilio Peralta Figueroa y Carmen Carrillo de Peralta. Cursó la primaria en la Escuela Urbana de Varones (Hoy Escuela Andrés Rocha), y en el Colegio "Instituto Moderno" en Chaparral.
En el año 1.945 ingresó como alumno fundador a cursar el bachillerato al Instituto Nacional "Manuel Murillo Toro", donde sólo logro terminar el cuarto año porque en 1.948 este plantel no tenía más cursos. Ingresó al ejército al servicio militar obligatorio en el Batallón de Infantería No 13 "García Rovira", en Pamplona (Norte de Santander).
“Después del cuarto de bachillerato, por una decepción amorosa, se fue al cuartel como soldado y luego volvió y fundó un colegio de enseñanza primaria en Chaparral muy reconocido en esa época al que denominó "Colegio Francisco Javier de Castro” en homenaje al fundador de Chaparral”, rememoró Gómez Méndez.
Jaime regentó su Colegio durante treinta y cinco años consecutivos (1.950-1.985). En 1.987 se trasladó a Ibagué, donde fundó La Escuela del Barrio "Bello Horizonte"; y fue llamado a formar parte de la Corporación Folclórica del Tolima, también fue miembro de la Directiva de la Colonia Chaparraluna residentes en Ibagué
Dedicado en sus tiempos libres a escribir sus memorias, las recopiló en 34 folletos de carácter histórico y grata lectura, titulados: “Hombres inolvidables de mi tierra (Chaparral)", y “Temas chaparralunos”.
“Escribió muchas crónicas sobre la historia de Chaparral, sobre los personajes, dio una vida intensa y dejó una gran honda huella en todos los que tuvimos la fortuna de estar cerca de él”, destacó Alfonso Gómez Méndez.
En su escrito "Memorias rescatadas del pasado de mi hogar", publicado en febrero de 2000, narra cómo su abuelo don Cenón Peralta Suárez desde la pobreza y con mucho trabajo llegó a ser uno de los más ricos de Chaparral cuando la riqueza se medía por el número de haciendas. Trabajó con don Andrés Rocha quien en la profunda crisis iniciada en 1929 se vio afectado en sus bienes y obligado a vender para honrar compromisos bancarios surgidos de su calidad de hombre de negocios internacionales pues exportaba él mismo el café de sus haciendas.
Don Cenón como se le conocía, llegó a convertirse en dueño de "medio Chaparral". Donó 30 hectáreas para el aeropuerto de Chaparral. Fue dueño del Triunfo, Cuira, Cuiradentro, Madroñal, La Plantación, El Jaspe y otras cuantas.
Cualquiera podía pensar que su nieto Jaime era hombre de riqueza. Pues no, vivía en Ibagué con lo justo, acariciando recuerdos y feliz de encontrarse con sus paisanos, buena parte exalumnos, a quienes les encantaba recordar sus enseñanzas y correcciones a punta de planazos con la regla que cariñosamente portaba y denominaba ‘Margarita’.
“Era muy severo, tenía una gran disciplina en su propia vida, pero también les exigía disciplina a sus estudiantes, reprimía severamente”, contó el también exprocurador Alfonso Gómez Méndez.
Jaime Peralta Carrillo también fue Personero de Chaparral y elegido concejal, desde donde logró la constitución legal del Barrio "El Rocío" que deslindó de la Hacienda "Los Algodones".
“Él siguió siendo un referente para todos en sus charlas, en sus conversaciones. Dio una vida intensa en sus 94 años, deja varios legados, el sentido de la rectitud en la juventud, de la disciplina, incluso de una especie de disciplina férrea, y un gran amor que todos debemos tener a nuestro terruño, a Chaparral, al Tolima. Era un gran chaparraluno”, puntualizó Alfonso Gómez Méndez.