Excavar para encontrar respuestas: así avanza la búsqueda de desaparecidos en el Tolima
Bajo un suelo compacto y conformado principalmente por gravas y rocas, se presume que fueron dispuestos los cuerpos de tres jóvenes desaparecidos por el conflicto armado. Un área de excavación de 3x3 metros aproximadamente, por 2 metros de profundidad, requirió de la fuerza de más de cinco personas, que con herramientas como palas y palines sudaron con todas las ganas de encontrarlos. Es la primera labor de excavación que realiza la Unidad de la Unidad de Búsqueda en este municipio.
Luego de tres días de trabajo intenso, la antropóloga forense y su equipo descubren que en este espacio específico no se encontraban los tres cuerpos esperados, sino dos tumbas que al parecer no tenían relación con el conflicto armado. Se trata de una acción impulsada por la información obtenida de la investigación humanitaria y extrajudicial y la contratación de fuentes, que tomó casi dos años y se desarrolló a partir del trabajo articulado con la administración del Cementerio y la Iglesia Católica.
Huesos recubiertos de tierra, desgastados y fragmentados por las rocas, son levantados de manera cuidadosa comenzando por el cráneo, continuando por los brazos, costillas, clavículas, cadera, piernas, hasta llegar a los pies. Uno de los cuerpos estaba sepultado con imágenes religiosas y vestido de traje; el otro cuerpo estaba también con ropa, de la cual sólo se conservaban algunos vestigios. Ninguno presentaba evidencias de posibles lesiones, lo que le permite a la antropóloga forense afirmar con certeza que, en este espacio de interés forense, no se encuentran los que buscaban.
Y es que al cementerio de Saldaña no le cabe un cuerpo más en tierra. “Nos encontramos con tumbas muy cercanas una de la otra, algo a lo que técnicamente denominamos uso intensivo del suelo, lo que, ante la falta de espacio, conlleva también a la reutilización de los espacios funerarios. Las características propias de este son duras de trabajar, con alta presencia de grava y de raíces que llevan a un deterioro acelerado de las estructuras óseas, lo cual complejiza el proceso de excavación, recuperación y evaluación”, explicó Karen Quintero, antropóloga forense de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD).
Los retos para encontrar a los desaparecidos también resultan diversos tanto en escenarios de campo abierto como en cementerios donde la ausencia de información rigurosa o robusta de planos y mapas, el control cuidadoso de las tumbas, la demanda creciente para disponer nuevos cuerpos o la disposición de los mismos en ‘nuevas’ tumbas sobre áreas que habían sido señaladas como sectores de disposición de cuerpos no identificados, dificultan la búsqueda.
“Es un proceso desafiante, sobre todo cuando han pasado tantos años. Existe el miedo a hablar y usualmente nos enfrentamos a la carencia de fuentes formales, documentos con datos precisos sobre la ubicación de los cuerpos, pero en términos generales, es algo que sucede en la gran mayoría de cementerios del país”, indicó la antropóloga forense.
Así pues, el reto de la búsqueda es enorme cuando la normatividad de preservación de los cuerpos para los cementerios ha venido cambiando en los últimos años y la rotación constante de administradores o sepultureros complejiza el registro de información, así como la conversación sobre lo ocurrido años atrás.
Con el paso del tiempo y el escaso mantenimiento, se genera la pérdida de elementos de marcación que no permiten distinguir si un área corresponde a tumbas de personas que fueron inhumadas con su nombre y en compañía de sus familiares, o si se trata de tumbas anónimas de cuerpos no identificados, ubicados regularmente en los sectores más abandonados.
Por lo pronto, la investigación debe seguir y el desarrollo de esta acción humanitaria permitió descartar este espacio, donde por más de 8 años, las personas buscadoras pensaron que se encontraban los cuerpos de sus seres queridos. Por parte de la Unidad de Búsqueda, la investigación seguirá avanzando, propendiendo por la verificación y descarte de las hipótesis de manera rigurosa en cumplimiento de los estándares técnico científicos establecidos.
La búsqueda en el territorio avanza y en este camino, se unen los pobladores que ven llegar a los equipos de la UBPD a varios sitios del departamento. En el Tolima hay un universo de más de 2.100 personas dadas por desaparecidas y se han desplegado tres planes regionales de búsqueda para encontrarles.
La UBPD invita a los tolimenses que si tienen información que contribuya a encontrar a personas desaparecidas, contactarse a la línea 316 2815606; además que todos los trámites de la entidad son gratuitos y no se necesita de intermediarios. #LaBúsquedaRepara